Lo dicen los expertos: Pantuflas y doble calcetín combaten el frío en las oficinas

Natalia Heusser

Miércoles 13 de junio de 2018

Para los expertos el abrigo, que puede ir de la mano con la comodidad, es más eficaz y seguro que recurrir a calefactores, por ejemplo.

Se supone que la temperatura ideal en una oficina debería fluctuar entre los 18 y 20 grados Celsius. Sin embargo, hay varias empresas que no cuentan con una calefacción adecuada, obligando a que los trabajadores recurran a todo tipo de artimañas para entrar en calor.

Un buen café o un pequeño calefactor abajo del escritorio pueden convertirse en los mejores aliados en esta época, pero ¿serán los más seguros y eficaces para alejar el frío?

Para el experto en gestión de emergencia, Michel de L’Herbe, la clave está en el vestuario, aunque no descarta el uso de otros artículos. “La tolerancia a las bajas temperaturas es diferente en cada persona, por eso lo mejor es vestirse por capas, porque aparte de que implica un menor riesgo, cada uno puede manejar su propia temperatura”, explica.

De L’Herbe recomienda además otros accesorios para evitar que el calor escape del cuerpo, como usar gorro, una frazada polar e incluso pantuflas (ver recuadros). “Hoy estamos en una transición y hay muchas empresas que han cambiado su política de vestimenta y ahora velan por la comodidad de sus trabajadores. Saben que es mejor entregar este tipo de libertades, que lamentar enfermedades estacionarias”.

Pero advierte que hay algunos aparatos, como guateros y calefactores, que podrían ser peligrosos. El primero puede provocar sobrecarga de energía y el segundo quemaduras.

Calefactor:
Si bien resulta tentador tener un calefactor bajo el escritorio para calentar los pies, hay que tener en cuenta que esta medida podría provocar una sobrecarga eléctrica que active el sistema de seguridad de la oficina, o lo que es peor: generar un incendio. “Esta práctica debería ser considerada por el empleador y en este sentido es bueno que existan regulaciones consensuadas con los trabajadores. El calefactor es de alto consumo y nunca debe conectarse a un alargador, un triple o a un múltiple. Se enchufa siempre a la pared”, dice De L’Herbe.

Segundo calzado:
Muchas mujeres van a sus trabajos con zapatillas y cuando llegan a la oficina se ponen zapatos con tacos. “Me parece una muy buena práctica, la que también podría ser imitada por los hombres, quienes muchas veces usan zapatos delgados que no aíslan los pies del frío del pavimento. Lo ideal es salir cómodo de la casa, con bota o bototo o zapato especial para la lluvia -que además protege del frío- y tener un calzado de recambio en el trabajo”, explica De L’Herbe.

Guatero:
Hay tres tipos de guateros: los eléctricos, los tradicionales y los de semillas. “Los primeros pueden generar una sobrecarga de electricidad, pero en caso de que se puedan usar, hay que esperar a que se calienten y ocuparlos desenchufados. Por experiencia, no recomendaría los que utilizan agua porque basta que queden mal cerrados o tengan una filtración para provocar un accidente. Aunque los de semillas se ven inofensivos, hay que ponerles atención pues pueden sobrecalentarse en el microonda y generar una combustión espontánea”.

Doble calcetín:
Cuando hablamos de primera y segunda capa también corre para los pies. Lo ideal es llevar dos pares de calcetines, donde el primero y el segundo sean de algodón. En caso de que tenga sintéticos y de algodón, se pueden combinar. Así, el primero debe ser de algodón y el segundo sintético.

Té y agua de hierbas:
Tomar un líquido caliente es un buen método para mantener el cuerpo caliente. En este sentido se recomienda buscar alternativas como el agua de hierbas para evitar abusar del café, que puede irritar el estómago.

Pantufla:
En caso de que la empresa entregue libertad para un vestuario más relajado y cómodo, se podría dejar en el casillero de la oficina un par de zapatillas de descanso que se utilicen cuando el trabajador esté sentado en su escritorio. Se recomiendan aquellas que son cerradas, similares a las botas. Deben lavarse con frecuencia.

Frazada de polar:
“Una frazada de polar en las piernas mientras estamos sentados frente al computador, por ejemplo, es una buena alternativa. Todo depende de las libertades que te den en el trabajo”.

Gorros:
Por la cabeza se pierde mucho calor y no necesariamente por el trabajo de las neuronas. Para mantenerse abrigado basta un gorro o un cuello de lana, de hilo o de polar que ojalá tape orejas.

Caminar por la oficina:
Mantenerse activo es importante para generar calor. Si pasa mucho tiempo sentado frente al computador es necesario caminar cada una hora para que el cuerpo no se enfríe.