Óscar Galindo: las últimas horas del mártir 1.208 de Carabineros

Pedro Pablo Robledo

Miércoles 06 de junio de 2018

Policía indaga el eventual uso de una subametralladora en el enfrentamiento, donde víctima recibió dos tiros en la cabeza.

El próximo martes, Óscar Galindo Saravia soplaría 30 velas en su torta de cumpleaños, pero el alto riesgo al que se enfrentaba diariamente en su trabajo sepultó el panorama familiar.

Porque además de padre y esposo, Galindo se desempeñaba como carabinero de civil en la 41° Comisaría de La Pintana, donde como funcionario de la Sección de Investigaciones Policiales (SIP) indagaba a bandas criminales y narcotraficantes en los sectores más conflictivos de esta comuna del sector sur de la capital.

Oriundo de Cañete, en la Región del Biobío, el cabo primero ingresó a la institución en 2007. Era el primer miembro de su familia en ponerse el uniforme verde, y se casó con una colega quien actualmente se desempeña en la 43° Comisaría de Peñalolén.

Tras prestar servicios en Peñalolén, la 20° Comisaría de Puente Alto y la Tenencia San Luis, Galindo llegó a la unidad de La Pintana, donde ayer se convirtió en el mártir número 1.208 de la institución.

De acuerdo a la información policial, el cabo Galindo participaba en un procedimiento en la esquina de las calles Burdeos con Del Sembrador, cuando él y sus compañeros habrían quedado en medio de un enfrentamiento entre delincuentes. “Pareciera ser que no se trató de un robo, o un asalto, sino que la única motivación aparente sería una revancha de bandas rivales. Y cuando digo bandas me refiero a algo de tipo no lícito”, detalló el fiscal Marcelo Apablaza.

Producto del enfrentamiento, el funcionario policial recibió dos impactos de bala en la cabeza y otro en el brazo, y fue trasladado de urgencia hasta el Hospital Padre Hurtado. Al recinto también habría llegado herido a bala un joven, quien hasta la tarde de ayer era investigado por su presunta participación en la balacera.

“Hasta ahora la información que tenemos es que una persona disparó con un arma automática, puede ser una UZI, como también puede ser una pistola preparada para disparar en ráfaga”, precisó el general director de Carabineros, Hermes Soto.

Posteriormente, Galindo fue trasladado en helicóptero hasta el Hospital de Carabineros, donde falleció durante la tarde. El uniformado deja a una viuda y tres hijos.

Hasta el centro asistencial llegaron el Presidente Sebastián Piñera; el ministro del Interior, Andrés Chadwick y el general Soto. “Este crimen no va a quedar impune. Todo asesinato es grave, pero cuando se asesina de esta manera, es aún más grave, por lo que sin duda el Gobierno va a tomar todas las medidas que están a disposición y que son necesarias para que este crimen se esclarezca”, señaló el Mandatario, quien anunció una querella.

Hasta anoche Carabineros realizaba una operación candado en La Pintana en busca de los responsables.

CARABINERO

El cabo Óscar Eduardo Galindo Saravia (foto) se convirtió en el mártir número 1.208 de Carabineros.

Entre los últimos uniformados que han perdido la vida en su trabajo figuran el sargento José Matías González Parra, asesinado también de un disparo en la cabeza durante control policial en Longaví, el 8 de noviembre de 2017.

Asimismo, el sargento Alex Rodrigo Leal Cisterna murió el 3 de octubre 2017 en medio de una persecución policial, donde la patrulla en la que viajaba chocó, en La Cisterna.

Misma suerte corrió el 10 de agosto de 2017 el subteniente Daniel Mauricio Valenzuela Jiménez, en una persecución en Conchalí.