A La Quimio con mi Simio, el peluche que ayuda a niños a afrontar el proceso del cáncer

Natalia Heusser

Lunes 25 de junio de 2018

Diseñadora creó un kit llamado A la quimio con mi simio, que incluye un juguete que acompaña a los pequeños en la quimioterapia.

Hace unos días Colomba, de 6 años, pasó a la tercera y última etapa de su enfermedad: la fase de seguimiento, o sea, debe ir una vez al mes a control con su médico tratante.

Hace dos años, en junio del 2016, esta pequeña fue diagnosticada con leucemia linfoblástica aguda tipo B, cáncer que remeció su mundo y el de su entorno. “Los primeros seis meses fueron muy difíciles e intensos. Era terrible verla mal, con náuseas, vómitos, sin apetito y sin ganas de jugar. A esa edad los niños deberían pasarlo bien y ella no podía porque estaba inmersa en esto”, dice Paulina, su madre.

Junto a los malestares físicos esta patología atacó también al ánimo de Colomba. Se mostraba irritable y callada, pero todo cambió cuando recibió de regalo un particular kit. Se trataba de una mochila que en su interior tenía un libro pop-up (tridimensional), que explicaba el tratamiento contra el cáncer y sus efectos secundarios; un libro de dibujo; una ruleta de emociones, y un simio de peluche.

Este último juguete se convirtió en el mejor amigo de Colomba, pues, según el relato del texto que estaba junto a él, también había sido sometido a una quimioterapia. “Llevaba al simio para todas partes, era su amigo. Ella se vio reflejada en la historia de él, lo que le permitió expresarse y sobrellevar el tratamiento”, señala Paulina.

En Chile se diagnostican entre 440 y 590 casos nuevos por año de cáncer infantil, según un estudio realizado por la Organización Panamericana de la Salud (OPS), la Escuela de Salud Pública de la U. de Chile, y la Fundación Nuestros Hijos. Si bien es una enfermedad difícil de afrontar para las familias, es aún más complicado para los niños.

Tomando en cuenta esto último la diseñadora gráfica Sophie Traeger (24) creó su proyecto de título basándose en tres experiencias cercanas de cáncer y elaboró el kit para apoyar a los niños con cáncer, el mismo que ayudó a Colomba. “Descubrí que había mucha información en Internet dirigida a los padres, pero casi nada enfocado a explicarle a los más pequeños”, cuenta a La Hora.

Su primera idea fue crear un libro de cuentos ilustrado, cuyo protagonista sería un animal parecido al humano para que los niños pudieran empatizar con él. Luego fue sumando más material y lanzó A la quimio con mi simio, un pack que incluye un simio de peluche que, según la historia que se cuenta en los libros, también tuvo cáncer. “Los niños se sienten acompañados y entienden que no son los únicos que pasan por este proceso. Algunos bautizan a sus simios y le piden a los médicos que les pongan aparatos o medicamentos. Al principio los peluches eran de fieltro y los hacía yo, ahora recibo colaboración y son hipoalergénicos, antiácaros y antipelusas”, dice Traeger.

En el libro se explica cómo opera la quimio en el cuerpo, una narración que fue revisada por una psicooncóloga. “Por ejemplo, se describe que el procedimiento consiste en un grupo de hormigas que ingresa silenciosamente al cuerpo y que ayudan a la recuperación. Nunca se habla de una batalla dentro del organismo, no usamos un lenguaje bélico porque no aporta al bienestar emocional del niño y le da un escenario muy hostil. He visto otros textos similares que se entregan en los hospitales, donde se muestran los efectos explícitos de la quimio, con imágenes ilustradas de niños que pierden mechones de cabello. Nuestro libro no va al choque y además le ha servido a madres que han tenido cáncer y que quieren mostrarle a sus hijos lo que están viviendo”.

Esta joven ganó un fondo Corfo de emprendimiento social para financiar parte de su iniciativa, lo que sumado a las donaciones que ha recibido le ha permito entregar 60 de los 560 kit que están comprometidos con pacientes. Además, a través de la Fundación Nuestros Hijos, que posee un programa que funciona en seis hospitales y cubre el 80% de los niños con cáncer de Chile, destinarán 200 kit en Santiago y otros 300 en distintas partes del país. Junto a lo anterior, ella misma entregó dinero su bolsillo para fabricar 2.000 kit, 1.000 en inglés y 1.000 en español, para llegar a la mayor cantidad de niños posible.

“Me contactaron de EE.UU. y hay un hospital en Miami que está interesado en trabajar conmigo y también estoy en conversación con el St. Jude Children’s Research Hospital”, dice.

A La Quimio con mi Simio tiene un precio de $30 mil y cualquier puede hacer una donación en la página www.junglestudio.org. Para contactos también se puede escribir en el instagram junglestudio_.