La historia de "El hombre que yo amo" de Myriam Hernández, a 30 años de su lanzamiento

Ignacio Silva

Miércoles 13 de junio de 2018

El primer mánager de Myriam Hernández y el compositor de la canción cuentan la trastienda del hit lanzado en 1988.

El escenario era complejo. A mediados de 1988 y aprovechando el éxito de la teleserie Bellas y audaces, TVN lanzó mediante CBS un cassette con la banda sonora que se transformó en un fenómeno de ventas. Eso sí, el pionero álbum, que alcanzó la primera certificación séxtuple platino del país, encerraba una polémica: además del tema central (Y que sé yo, que sé, de Eduardo Valenzuela) y otros hits a cargo de artistas como Mecano y Pimpinela, su tracklist incluía Ay amor, la primera canción de una debutante Myriam Hernández, aunque sin los permisos correspondientes.

“Esa canción la grabamos nosotros y se lo pasamos a la EMI. Ellos la metieron en el cassette. El compromiso era que iban a grabar un disco entero de ella, pero pasaba el tiempo y los hueones no querían grabar”, recuerda ahora Claudio Riquelme, el primer mánager que tuvo la cantante.

“De repente descubrí que nunca habían firmado un contrato con nosotros, pero habían vendido el tema, lo que era una ilegalidad total. Si no tenís contrato cómo lo vendís para un disco que tampoco era propiedad de ellos. No había contrato, no había ninguna nada”.

Según el relato de Riquelme, la historia se resolvió gracias a una estrategia: aunque lo lógico era presentar una demanda, la situación irregular terminó siendo una amenaza perfecta para que el sello accediera a grabar el álbum de Hernández.

“Se me ocurrió llamar al Gogo Muñoz, que lo conocía porque éramos amigos y porque ya había trabajado con gente como Zalo Reyes. A mí se me puso que era bueno para componer y hablé con él”, recuerda el mánager, que por esos años también tenía entre sus clientes a Miguelo.

myriam hernandez el hombre que yo amo disco longplay

Muñoz, un compositor y cantante que incluso había llegado a participar del Festival de Viña, escribió tres canciones. Entre ellas, la que se convertiría en el gran hit de la carrera de Hernández: El hombre que yo amo.

“Me habían encargado una canción y yo mandé tres; esa, Corazón desorientado y Eres. La verdad es que la idea era que no fueran canciones de despecho, que por ese entonces estaban de moda. Había mucha gente que estaba enamorada, era un porcentaje no más la que sentía el despecho. Así lo sentí yo, y por eso desarrollé la canción”, cuenta hoy Gogo Muñoz.

Riquelme concuerda: “Yo le dije que quería que me hiciera un tema que fuera como un himno de amor, porque en esa época estaban de moda muchas minas que cantaban contra los hombres, como la Rocío Jurado y la Vikki Carr. La idea era hacer lo contrario y sacar un tema para dedicárselo al hombre, para cuando estuviera de cumpleaños o qué se yo”.

Eso sí, el mánager advierte que la voz de Huele a peligro tenía sus reparos. “Al principio a la Myriam no le gustó mucho porque encontraba que el Gogo era muy cebolla. Yo le dije ‘pero bueno, qué tiene, si le ha hecho temas al Zalo Reyes, pero veamos. Después me discutes’. Y cuando escuchó el tema se convenció”, recuerda.

-¿Porque se dio cuenta que iba a ser un hit?
-O sea, cuando nosotros grabamos tampoco le tomamos el peso ni pensamos que iba a ser el tema que íbamos a sacar. Pero cuando terminamos de grabar y se masterizaron los temas y todo, El hombre que yo amo era por lejos EL tema.

myriam hernandez el hombre que yo amo disco longplay 02

Como el resto del disco homónimo con el que Myriam Hernández debutó en 1988, El hombre que yo amo fue grabada durante ese año en los Estudios Sonotec de Santiago. Eso sí, fue uno de los pocos temas que tuvo como productor a Gogo Muñoz (la mayor parte del disco fue producido por Juan Carlos Duque).

Una vez lanzada, además, marcó automáticamente una diferencia: fue, de hecho, el primer número uno en el ranking Billboard de la cantante chilena. “En ese tiempo vivía en Nueva York, así que yo mismo me encargué de llevar la canción para promocionarla en Miami. Todavía me acuerdo cuando me llegó. La primera vez que la escuché lista sentí una gran emoción”, recuerda el compositor sobre el single, que luego se popularizaría junto a su videoclip grabado en las dunas de Concón.

-¿Pensó que esta canción se iba a transformar en el éxito que fue?
-No, para nada. Yo me esmeré para hacer una buena canción, como generalmente lo hago. Pero me acuerdo que la primera vez que mi esposa la escuchó me dijo ‘qué linda canción’. Ella estaba acostumbrada a escuchar canciones todos los días, pero me dijo que esa canción se parecía a mí. Eso fue distinto.

-¿Considera que es una de las grandes canciones que ha compuesto?
-Sí. Lo que pasa es que en Centroamérica suenan todas las canciones, pero sin duda El hombre que yo amo es una canción que se ha convertido en un clásico hace rato. El mayor que he escrito hasta ahora, pero puede que mañana escriba otra canción y resulte mejor.

-¿Y qué significó El hombre que yo amo para usted en lo económico?
-Me cambió la vida. Ahora las ganancias como autor no son lo mismo, hay una crisis muy grande desde la irrupción de Internet que desordenó en todo el mundo la gran industria de la música. Pero en ese momento, económicamente, me cambió.