El cruel destino de los niños inmigrantes en Estados Unidos

Claudia Maldonado

Lunes 18 de junio de 2018

Los menores están siendo separados de sus padres o tutores, quienes son detenidos por ingresar ilegalmente al país.

En solo seis semanas el gobierno de Estados Unidos ha separado a más de dos mil niños de sus familias, según cifras oficiales. Se trata de menores de edad que cruzaron la frontera desde México acompañando a sus padres o tutores, con la intención de pedir asilo en los puestos fronterizos estadounidenses.

Desde el 7 de mayo, el gobierno del Presidente Donald Trump está aplicando una política de “tolerancia cero” y a todo adulto que ingrese de manera ilegal lo detienen para pasarlo a juicio. Como los niños no son acusados de ningún delito, son separados de sus padres y llevados a centros de acogida, la mayoría improvisados, que no cuentan con las instalaciones necesarias.

La oficina de Aduanas y Protección Fronteriza y el Departamento de Salud y Servicios Humanos de Texas, difundieron ayer una serie de videos y fotos de esos lugares. En ellos se ve a los menores en cuartos enrejados, algunos sobre colchones y cubiertos con mantas térmicas (foto). Los niños se quedan ahí hasta ser reubicados con un padre, tutor o en su defecto, con familias de acogida.

En medio de esta polémica, la primera dama estadounidense, Melania Trump, a través de su portavoz, manifestó el domingo que le preocupa esta situación: “La señora Trump detesta ver a niños separados de sus familias”.

Daño irreparable

La Academia Estadounidense de Pediatría advirtió sobre “daños irreparables” para los niños separados de sus padres, que en general no hablan inglés y a veces son demasiado pequeños para hablar su lengua materna.

Muchas veces, los menores no saben cómo ubicar a sus padres, ni su nombre completo o fecha de nacimiento, o por qué están en ese país y si tienen o no derecho a asilo. A veces los padres son deportados y los niños se quedan en Estados Unidos.

Amnistía Internacional condenó ayer las “repugnantes imágenes de niños separados cruelmente de sus padres y puestos en jaulas”, y añadió que esta política “está diseñada para imponer un sufrimiento mental severo en esas familias con el objetivo de disuadir a otros que puedan intentar buscar cobijo en EE.UU.”.

El secretario general de la ONU, Antonio Guterres, también criticó la medida: “Los niños no deben ser traumatizados siendo separados de sus padres. Debe preservarse la unidad familiar”.

Asimismo, han habido críticas desde el gobernante partido republicano. La ex primera dama Laura Bush escribió en el Washington Post: “Vivo en un estado fronterizo. Aprecio la necesidad de reforzar y proteger nuestras fronteras, pero esta política de tolerancia cero es cruel. Es inmoral. Y me rompe el corazón”.