Bárbara Hernández, la nadadora chilena que sueña con realizar la hazaña del Tiburón Contreras

La Hora

Martes 26 de junio de 2018

La Sirena de Hielo hará la misma hazaña que Víctor “Tiburón” Contreras en 1981, pero la nadadora no utilizará traje de neopreno para protegerse de la baja temperatura del mar.

De la Patagonia al Estrecho de Gibraltar, de glaciares y cielos grises a una maratón acuática de 22 kilómetros. La nadadora en aguas gélidas, Bárbara Hernández, alista otro reto en su carrera, marcada por la obsesión con los límites del cuerpo.

La deportista, por años en el anonimato, viene de una temporada brillante en el invierno europeo. Avanzando entre glaciares con paredes de 70 metros de hielo en los mares de Estonia, Bielorrusia y Lituania conquistó más de 30 medallas en distintas etapas de la Copa del Mundo. Su marcha triunfante la elevó al primer lugar de la Internacional Winter Swimming Association (IWSA).

Pero antes de volver al hielo para defender su ranking, Hernández quiere cristalizar una idea que la persigue desde los 17 años. Hoy, con 32, se prepara para cruzar el Estrecho de Gibraltar, tal como lo hicieran el mítico Víctor “Tiburón” Contreras, en 1981. También lo consiguieron en la última década Nicolás Alfessi y Milenka Rojas, aunque con trajes neopreno para protegerse de la baja temperatura del mar.

“Podría ser la primera chilena en hacerlo sin esa protección. Es una motivación extra lograrlo como un nadador purista, como se le llama, sin ocupar grasa ni trajes especiales”, cuenta la nadadora, quien solo se calzará un traje de baño.

El Estrecho de Gibraltar supone un hito para los nadadores de aguas abiertas, además de ser una vía de acceso a España desde la costa de Marruecos para inmigrantes africanos. A esos simbolismos, la santiaguina suma los propios. “Es un mensaje que va las niñas, mostrándoles el deporte, en el que siempre hemos sido invisibilizadas. También espero mostrar que cuidamos nuestros recursos. Son limitados”, afirma la Sirena de Hielo.

Acostumbrada a pruebas de velocidad de hasta 450 metros, la chilena ha debido modificar su rutina de entrenamiento en cámaras de hielo. No habrá el frío lacerante con el que suele lidiar, pero tendrá que resistir sola cuatro o cinco horas con una temperatura de 17° grados. “Ahora estoy nadando 7 kilómetros de lunes a domingo. Hago todas las sesiones de yoga que puedo, me ayuda a concentrarme. A veces salgo muy mareada porque son dos horas en el agua. Tengo nutricionista también”, cuenta.

Hernández se embarcará a España el 6 de agosto, para cruzar de la playa de Tarifa a Marruecos. Después planea volver en Europa, no sabe bien con qué recursos, pero siempre ha sido así. Antes de atravesar Gibraltar, por si fuera poco, ya sueña con su próximo desafío: cruzar el Canal de la Mancha.