Así será la oficina anti abusos que dejó el enviado papal

Gabriel Arce

Martes 19 de junio de 2018

Charles Scicluna depositó su confianza en el Consejo de Prevención de Abusos. Eso sí, no estará a cargo del criticado obispo de San Bernardo.

El enviado papal y arzobispo de Malta, Charles Scicluna, cerró ayer su segunda visita al país. Y tal como en la primera ocasión, provocó varios movimientos en la iglesia chilena.

De hecho, antes de que el religioso abandonara el país rumbo a Roma, en una rueda de prensa junto a la Conferencia Episcopal, confirmó los nombres que compondrán la comisión vaticana que este miércoles comienza a funcionar en Providencia, y que tiene la misión de seguir recibiendo los casos de abuso que el enviado papal no alcanzó a investigar en su visita.

No sin polémica, se informó que la oficina -situada en Monseñor Sótero Sanz 260- será liderada por integrantes del actual Consejo Nacional de Prevención de Abusos y Acompañamiento a las Víctimas. La entidad, encabezada por el obispo de San Bernardo, Juan Ignacio González (en la foto), fue duramente criticada hace meses luego de que González, al igual que el Papa Francisco, defendiera a su par de Osorno, Juan Barros.

Por lo mismo, el Episcopado chileno aclaró el martes que el obispo de San Bernardo jamás estuvo en carpeta. La nueva oficina será dirigida por Pilar Ramírez, actual coordinadora del Consejo; Josefina Martínez, psicóloga; Marcela Sáenz, religiosa; y los sacerdotes Larry Yévenes y David Albornoz.

Pese a estos cambios, Jaime Concha, denunciante de abusos en el caso Maristas, señaló que depositar la confianza en el consejo le parece “decepcionante y peligroso. Deberían haber colocado personas nuevas y no mantener a estar personas que, para muchos de nosotros, no han estado a la altura”.

Scicluna, por su parte, defendió la participación del Consejo: “Es una tarea transitoria. El consejo tiene laicos de una prudencia importante que me dan confianza”.

Declaración

Antes de partir, el arzobispo de Malta también cumplió con declarar ante la PDI en calidad de testigo por los casos de abusos al interior de la Congregación de los Hermanos Maristas.

Con esto, el Vaticano espera forjar una estrecha relación entre la Fiscalía local y la nueva oficina receptora de denuncias de abusos.