Ta’Madre: una joya de La Vega

Sebastián Alburquerque

Miércoles 02 de mayo de 2018

En una de las partes más nuevas de La Vega emerge esta tremenda sanguchería que parece destinada a ganarse un lugar en la escena nacional.

Qué bonita está La Vega. El galpón Chacareros tiene un techo nuevo, los locales están más espaciados y hasta pusieron un pasillo con carritos de comida en el medio, entre gatos siesteros y hojas descartadas. Además, no está tan cara como hace un tiempo, cuando experimentó un boom de visitantes de fin de semana que produjo una invariable alza de precios. Todo un paseo dominical. Y en una de esas nuevas edificaciones, en un costado de donde están los cajeros, por la entrada de Dávila, hay una sanguchería que tiene todo para ganarse un lugar en el panteón sanguchero nacional: Ta’Madre.

Ya, ok, es cierto; está lleno de sangucherías y de hecho, lo que más pasa por esta sección son precisamente sangucherías, pero esta tiene algo especial. La corriente imperante trata de juntar las mezclas más exóticas, chantarle dos panes y llamarlo sánguche. En Ta’Madre no buscan reinventar la rueda, pero tienen combinaciones mortales. Ejemplo: el Ta Chascona, un sanguchote de mechada, queso, champiñones salteados, mayo casera, cebolla caramelizada y pepinillos ($4.900, con papas). Los champiñones y la cebollita dulce combinaban con la mechada, totalmente hilachienta, y los pepinillos, caseros, crujientes y ácidos, le aportaban dulzura y un toque fresco a todo el asunto. Delicioso, y sólo se trataba de una combinación bien pensada, nada de excentricidades. Lo mismo pasó con el Ta Puerco, un sangúche de cerdito desmenuzado (pulled pork, tan de moda) con coleslaw, salsa barbecue, queso cheddar y ají verde ($4.900), delicioso. Dulzón y sabroso.

Además hay otras creaciones que quedaron para una próxima visita, como el de prieta con salsa huancaína y sarza criolla peruana, o el de chorizo con cebolla caramelizada, pimentón asado, queso y chimichurri.

Ta’Madre. Dávila Baeza 700, Recoleta. (Al costado de los cajeros automáticos de La Vega).