Sename: auditoría social revela que la mitad de los menores tiene problemas mentales

María Eugenia Durán

Viernes 25 de mayo de 2018

Tras recibir los resultados, el Presidente Piñera insistió en que el Estado no está cumpliendo su deber.

El Presidente Sebastián Piñera recibió ayer los primeros resultados de la auditoría social que ordenó para el Servicio Nacional de Menores (Sename), que incluye cifras muy clarificadoras.

Por ejemplo, este primer informe revela que el 55% de los niños, niñas y adolescentes (NNA) que dependen directamente del Sename tiene problemas mentales, el 58% está en tratamiento farmacológico, mientras que el 41,7% tiene serios problemas de alcoholismo y/o drogadicción.

La escolarización también es muy baja: un 48,2% de NNA tiene retraso escolar y el 36% sencillamente no asiste al colegio. “Las conclusiones son tristes, a veces dramáticas”, dijo el Mandatario durante la presentación de la auditoría en el centro de protección CREAD Galvarino, donde falleció la menor Lissette Villa, apuntando que ellas reflejan “que el Estado de Chile no está cumpliendo con su deber y responsabilidad de cuidar y proteger a nuestros niños”.

“Estamos implementado una nueva visión, una nueva etapa en la forma en que cuidamos y protegemos a los niños vulnerados”, añadió.

La directora del Sename, Susana Tonda, fue quien dio a conocer los hallazgos.

Según la directora, esta primera etapa de la auditoría “arroja deficiencias técnicas inaceptables dada la condición de daño y vulneración en la que se encuentran los niños, niñas y adolescentes que permanecen en las residencias”.

Entre dichas deficiencias y problemas el análisis destacó que casi la mitad de los menores no cuentan con atención psicológica; un tercio de los planes de intervención individual no son evaluados, y hay escaso trabajo de revinculación familiar.

Recintos

Respecto a los 11 recintos evaluados, de los 473 menores presentes, 23 se encontraban hospitalizados (3%) y 157 presentan abandono del sistema (20,7%).

Asimismo, el 100% de los centros no presentaban ambiente familiar y el 27,3% tiene una ambientación que no es acorde a los NNA. En tanto, un 49% de los adolescentes mencionó la ausencia de buenas prácticas y ambientes emocionalmente seguros.