¿Quién costeará la nivelación de género en las isapres?

Gabriel Arce

Viernes 25 de mayo de 2018

Mientras el oficialismo dice que será un esfuerzo conjunto entre el sistema de salud privado y las personas, voces críticas denuncian que la medida terminará incrementando las utilidades de las isapres.

El Gobierno había prometido novedades sobre la reforma a las isapres en mayo y así lo hizo. Sin embargo, el anuncio hecho por el Presidente Sebastián Piñera de reformas que permitan disminuir el valor de los planes de salud privados de las mujeres causó expectación, pero también dudas.

Cifras de la Superintendencia de Salud hablaban ya en 2016 de que un hombre de 35 años, por ejemplo, tenía una cotización promedio de $61.273, mientras que una mujer de la misma edad debía sacar de su bolsillo $102.106 para optar a un plan con incluso menor cobertura. Estas grandes diferencias son las que busca atacar principalmente el proyecto.

Sin embargo, la duda principal es el papel que jugarán las isapres en la redistribución de las primas de salud. Las primeras luces al respecto las dio el ministro Emilio Santelices, quien declaró el miércoles a CNN que la estrategia dependía de aumentar la tarifa a los hombres, mantener la de las mujeres, sin incluir en la ecuación a las isapres. Sus dichos, eso sí, fueron matizados por el propio Mandatario ayer.

“Las isapres también van a hacer un aporte pero, indudablemente, si queremos bajar el precio de la salud a las mujeres en edad fértil y a nuestros adultos mayores, todos vamos a tener que hacer una contribución”, puntualizó Piñera.

Horas después el propio Santelices incluyó a las isapres en el tema en un Twitter: “El foco de la #AgendaMujer es eliminar la discriminación por sexo. Para eso, tanto las Isapres como los hombres tendrán que apretarse el cinturón. Cómo, cuándo, y dónde se discutirá en el proyecto de ley. El cascabel al gato va”.

La diputada Karol Cariola (PC), de la comisión de Salud de la Cámara, apuntó que “cargarle la mata a los hombres no corresponde” y menos “desvestir un santo para vestir otro”. El senador Felipe Harboe (PPD) fue aún más duro, señalando que los anuncios del Presidente Piñera son una “venta de humo” y que “vamos a ser los chilenos los que vamos a financiar a las isapres”.

ISAPRE

Utilidades

Pero cómo incluir a las isapres. Algunas voces críticas apuntan, por ejemplo, a echar mano a una parte de los $70.577 millones en utilidades que el sistema privado generó solo en 2017, poniendo un tope a sus ganancias.

“Consideramos necesario crear un fondo de compensación que permita ecualizar las diferencias de riesgos existentes entre hombres y mujeres, para lo cual se debe diseñar un mecanismo que compense los gastos de salud y de esa manera viabilizar financieramente el efecto virtuoso que busca esta reforma”, dijo ayer la Asociación de Isapres en un comunicado, donde no se refirieron en absoluto al tema de las utilidades.

El economista Andras Uthoff, quien fue parte de la Comisión Presidencial para las isapres, pone el acento justamente en el difuso rol que jugarían las utilidades de las isapres en los cambios que preparan el Gobierno. “Si uno tuviera buena información sabría dónde las isapres están ganando plata, que por cierto es mucha, y amortiguar el cambio en las alzas. Sabemos cuánto ganan, pero no de dónde la sacan. Aquí hay una defensa implícita del sistema isapres”, opina.

En el mismo tono, el académico de la Escuela de Salud Pública de la Universidad de Chile y miembro del Consejo Consultivo GES, Óscar Arteaga, cree que es injusto el “apretón de cinturón de los usuarios ya que (las isapres) son un negocio que presentan utilidades de más de 70 mil millones de pesos. No resiste análisis”.

“Al 85% de las mujeres chilenas que están en Fonasa no se les está haciendo nada. El problema de fondo es la falta de solidaridad. Esto requiere que seriamente nos pongamos a pensar cómo lo resolvemos y el camino más razonable es que se incremente el aporte público para la salud”.

La discusión está abierta y las preguntas parecen más que las respuestas respecto a esta reforma, mientras una mesa de trabajo en el Ministerio de Salud discute estos temas antes de mandar el proyecto de reforma al Congreso.