Peligro en casa: estos son los fármacos que no debemos combinar

María Eugenia Durán

Jueves 03 de mayo de 2018

Especialistas advierten que todos los medicamentos, hasta los de venta directa, pueden generar problemas al ser consumidos juntos.

La automedicación es un problema serio en Chile. Según datos del Centro de Información Toxicológica de la UC (Cituc), los fármacos ocupan la primera causa de intoxicaciones del país con 58% de los casos.

Los especialistas advierten que los medicamentos no son inocuos y deben ser usados para lo que fueron ideados y teniendo cuidado de no mezclarnos con otros fármacos que pueden volverlos peligrosos. “La recomendación que hacemos es que los medicamentos, especialmente los que no son de venta directa, se utilicen siempre con supervisión médica”, afirma Juan Roldán, jefe del Subdepartamento de Farmacovigilancia del Instituto de Salud Pública (ISP).

Clarissa Gondim Porto, académica de la carrera de Química y Farmacia de la Universidad San Sebastián (USS), explicó que una de las combinaciones más riesgosas es el uso de analgésicos opioides (como el Tramadol) con relajantes musculares. “Esta asociación de medicamentos puede dificultar la respiración del paciente”, explicó.

Otra interacción inadecuada es el uso de anticoagulantes con ácido acetilsalicílico, lo que puede ocurrir cuando se trata de pacientes con enfermedades cardiovasculares. “El uso combinado podría generar una hemorragia en los pacientes que no están bajo control médico”, apunta la doctora.

En tanto, la ingesta de antihistamínicos, para enfrentar el período de alergias, puede ser riesgosa junto a medicamentos ansiolíticos. “La combinación de ambos medicamentos produce un efecto sedante que puede ser severo o incluso total”, dijo Gondim.

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Más preocupante aún es la interacción que pueden causar medicamentos de venta libre, sin receta. Según explica Mauricio Huberman, presidente del Colegio de Químicos Farmacéuticos y Bioquímicos de Chile, los antiinflamatorios, como los diclofenacos (de venta con receta), tienen grandes interacciones, por ejemplo, con tratamientos para la presión como los diuréticos o con la aspirina. “Todos ellos pueden causar grandes irritaciones gástricas, aumento de la presión o úlceras gastrointestinales”, explicó.

Otro ejemplo son algunos antibióticos que se dan para las vías respiratorias, los que reaccionan con la Vitamina C.

En tanto, el omeprazol, que si bien requiere receta es de uso muy común, interactúa con los anticoagulantes, como el clopidrogrel, como la warfarina; con la digoxina, para el corazón; y con la fenitoina, que es un anticonvulsivante para la epilepsia. “Lo que hace generalmente el omeprazol es disminuir el efecto de los medicamentos prescritos”, asegura.

Huberman apunta que los efectos de estas mezclas pueden ir desde disminución de los efectos de los medicamentos, malestares leves o llegar, en algunos casos, a efectos graves. “Son famosos los casos de los sildenafil, como el Viagra, que no se recomiendan usar con algunos productos para el corazón, como los nitritos, porque ahí se producen interacciones y alguna persona puede hasta sufrir un paro cardíaco”, explica el especialista, quien recomienda separar el consumo de estos medicamentos una hora, por lo menos.

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Alimentos

Pero no sólo los fármacos pueden interactuar negativamente entre sí; también pueden tener reacciones adversas al mezclarse con alimentos. “Los anticoagulantes tienen muchas interacciones con alimentos, especialmente los verdes, como la espinaca o la acelga, porque traen mucha Vitamina K”, explica Huberman.

Para evitar todas estas reacciones adversas, Gondim aconseja separar la administración de medicamentos uno en la mañana o la noche para un determinado tratamiento. Lo mismo con los alimentos.

“Está probado que las hormonas reaccionan con la hierba de San Juan o con el jugo de pomelo. Por eso los anticonceptivos nunca deben ser tomados con jugo de naranja”, explica el presidente del colegio de químicos farmacéuticos, quien recomienda separar la ingesta de ambos productos, al menos, media hora.

Evitar estos fármacos:

  • Tramadol con relajantes musculares: Dicha asociación podría causar problemas de respiración en los pacientes.
  • Anticoagulantes con Aspirina: Estos dos medicamentos mezclados podrían generar hemorragias.
  • Corticoides con antiinflamatorios no esteroidales: Su combinación puede provocar sedación severa o incluso total.
  • Omeprazol con anticoagulantes: El omeprazol puede disminuir la efectividad de varios fármacos prescritos.
  • Antiinflamatorios con diuréticos: Pueden generar alzas de presión, inflamaciones gástricas e, incluso, úlceras.
  • Sildenafil (Viagra) con nitritos: La mezcla de estos fármacos puede causar alteraciones cardíacas severas.