El arroz del futuro

Gabriel León

Miércoles 30 de mayo de 2018

El arroz es uno de los cultivos más importantes y hoy es el 25% de todas las calorías consumidas en el mundo. Pero además, se calcula que es muy importante para la subsistencia de unos dos mil millones de personas y, en países como Myanmar, Madagascar y Camboya, 600 millones de personas dependen de él para obtener al menos la mitad de las calorías y proteínas que comen al día. Por otro lado, el arroz no solo es una importante fuente de calorías y proteínas, ya que además aporta con otros nutrientes como zinc, hierro y varias vitaminas del complejo B.

Así, es la piedra angular en la dieta de parte importante de los habitantes de nuestro planeta y particularmente de los países más pobres, ya que se ha determinado que el desarrollo económico permite diversificar la dieta y depender menos del arroz, tal como ha ocurrido en Japón o Corea del Sur. Por esto, resulta preocupante lo que se estima que va a ocurrir con el arroz en un futuro no muy lejano.

En efecto, producto del cambio climático y el aumento de la temperatura en las zonas tropicales, se calcula que la producción de arroz podría caer hasta un 40% en los próximos 80 años, lo que es una pésima noticia, sobre todo para los países más pobres y considerando su importancia nutricional.

Junto a esto, un estudio publicado la semana pasada analizó lo que ocurriría con las propiedades nutricionales del arroz en un escenario de altas concentraciones de CO2 en la atmósfera y las noticias son malas. Lo anterior afectará el contenido de vitaminas, las que disminuirán drásticamente. A eso se suma otro estudio que mostró el impacto del aumento del CO2 en el contenido de proteínas del arroz, las que también mermarían. Estos datos ponen de manifiesto el impacto que el cambio climático puede tener en la alimentación humana.