El Garaje de la Chanchita: la ausencia

Sebastián Alburquerque

Miércoles 04 de abril de 2018

Una sanguchería en Providencia promete hacer unos sanguchotes con ingredientes endémicos de todo Chile. Una buena idea, pero que no llega al plato.

Los individuales de papel de El Garaje de la Chanchita (EGDLC de ahora en adelante, para abreviar) sirven también como una declaración de principios. Un mapa de Chile muestra distintos ingredientes locales, como ajo chilote o maqui junto a una pequeña reseña. La idea, expresamente impresa, es aprovechar los ingredientes autóctonos de esta angosta faja de tierra. Una idea que se repite en la carta, llena de sánguches con carnes ahumadas en madera de nombre propio y charcutería hecha por el mismo restaurant. ¡Hasta tocino artesanal prometía la carta!

Pero si la creatividad se queda en el papel y no llega al plato, de poco sirve tanto ingrediente con apellido. Nomeclatura vacía. Se pidió un sánguche de lomo vetado “de la Chanchita”, que al menos en teoría, venía con lomo ahumado en madera de tepu (un arbusto autóctono, me sopla Wikipedia), con mayo, lechuga, ajo negro chilote, cubierto con una salsa de queso provoleta, nueces y changle (un hongo sureño de temporada) y, redoble de tambores, tocino artesanal ($8.900).

Ya, el sánguche llegó sin tocino, sin ajo negro, con carne sin ahumar, y con unos champiñones y pimentones como invitados sorpresa. Sin mesero a quien reclamar a la vista, se le probó igual. La carne estaba bien, aunque un poco mezquina la porción para costar 9 lucas. La salsa sólo sabía a queso, y aunque rica la provoleta, poco aportaba. Lo mejor era el pan, untado con mantequilla y orégano por arriba antes de tostar.

Encima de todo esto, el sánguche llegó en esas bandejas de metal enlozado que estuvieron de moda hace un par de años; tan lindas como incómodas.

Entonces, EGDLC tiene una visión muy interesante que incorpora ingredientes locales. Estaría bueno que esas ideas llegaran al plato (o bandeja).

El Garaje de la Chanchita. Gral. Flores 108, Providencia.