Amado 27: chanchito dulzón

Sebastián Alburquerque

Miércoles 18 de abril de 2018

Un sánguche muy gringo encuentra su mejor versión en este local en el centro de Providencia. Dulce, ahumado y sabrosón.

Para nadie es un misterio que los sánguches ocupan un lugar especial en el Olimpo de la cocina chilena. Invenciones como el chacarero o el italiano son emblemas patrios a estas alturas. Nos gusta el pan, nos gusta la carne, nos gustan las verduras que se puedan comer entre panes. De ahí la rápida aceptación que tienen otros sánguches con otros sabores. En este caso, el pulled pork, o chanchito desmenuzado, un invento eminentemente gringo pero que por estos lados cada vez más sangucherías ofrecen en sus cartas. Y en Amado 27, dicen hacer el mejor de la ciudad.

Vamos viendo. En este pequeño local de calle Las Urbinas ofrecen una carta variada de sandwiches (así con w) de inspiración estadounidense, con una serie de hamburguesas como protagonistas, pero el de pulled pork es el líder del grupo. Se pidió ese precisamente, que consiste en costillar cocinado por 10 horas (!), con salsa barbacoa, queso cheddar, coleslaw (esa ensalada dulzona de repollo y zanahoria con mayo y vinagre) y pepinillos caseros; servido en pan brioche ($6.900). ¿Suena rico? Lo estaba. El cerdo deshilachado estaba ahumado y dulcecito, profundo y suave. El coleslaw marcaba un contraste de textura, y el cheddar le daba untuosidad. Los pepinillos caseros estaban crujientes y deliciosos, ojalá hubieran venido más. El pan, que también era dulce, tenía una miga suave y esponjosa. En realidad, todos los componentes de este pancito eran tirados a lo dulce, algo profundamente gringo (la combinación grasa+azúcar es muy rica, pero ojo que es un tapa arterias tremendo), pero funcionaba, porque servía de contraste para los sabores ahumados más fuertes. Muy, muy rico.

También venían unas papas fritas con cáscara bastante correctas y se pidió una limonada ($2.500); sin endulzar, no hay páncreas que aguante.

Amado 27. Las Urbinas 27, Providencia.