Mujeres iraníes van a la cárcel por mostrar el pelo

Claudia Maldonado

Domingo 11 de marzo de 2018

La semana pasada una mujer fue condenada a dos años de prisión por sacarse el velo islámico en público.

En dos meses y medio han sido detenidas 30 mujeres en Irán por manifestarse en contra del uso del velo islámico descubriéndose la cabeza. De ellas, una fue condenada la semana pasada a dos años de prisión, una condena excesiva si se considera que por esa causa los castigos suelen ser de dos meses de cárcel o una multa de unos $15.000.

El fiscal Abbas Jafari Dolatabadi, a cargo de esta causa, dijo a la agencia Tasnim que la acusada -cuyo nombre no se reveló- se quitó el pañuelo en la calle Enghelab de Teherán para “alentar la corrupción mediante la eliminación del hijab en público”.

Aunque la protesta contra el hijab (velo islámico) no es nueva, y para algunos se remonta al momento mismo en que fueron impuestas las reglas islámicas tras la revolución de 1979, en el último tiempo ha adquirido más fuerza.

Al parecer cada día más mujeres se oponen a obedecer el férreo código de vestimenta vigente, que no solo obliga a las mujeres a llevar hijab en la vía pública, sino también a vestir con prendas holgadas.

Según el fiscal general de Irán, Mohamad Yafar Montazerí, hay una influencia extranjera en el movimiento de protesta. En declaraciones realizadas la semana pasada a la agencia ISNA, Montazerí opinó que esta conducta (sacarse el velo islámico) se debe a su “ignorancia” y a una “estimulación de sentimientos” que llega “desde fuera del país”.

“Lo veo un tema leve y sin importancia. En el conjunto de la población de 80 millones del país, la inmensa mayoría de las mujeres llevan Chador (prenda, habitualmente negra, que cubre todo el cuerpo salvo la cara) o un hijab correcto. No permitirán que se aplique un movimiento del enemigo”, añadió.

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Organizadas

Hace cuatro años la periodista iraní Masih Alinejad, quien vive en Estados Unidos, lanzó una plataforma llamada #MyStealthyFreedom (mi libertad sigilosa), donde invita a las mujeres de su país a rebelarse contra esta obligación de cubrirse la cabeza.

Desde entonces, millones de iraníes le envían fotos y videos donde se las ve sin el velo, algunas aparecen de espalda por temor a que las autoridades las reconozcan y las sancionen.

Una de ellas escribió junto a su foto que esto es importante “incluso si esto me lleva a la cárcel y tengo que dormir con cucarachas, valdrá la pena ayudar a la próxima generación”.

“Estas personas no están luchando contra un trozo de tela, están luchando contra la ideología detrás del hijab obligatorio”, ha declarado Alinejad.

En mayo del año pasado, después de la reelección como Presidente del clérigo Hasán Rouhani, se sumó, en el marco de esa plataforma, un nuevo movimiento llamado #WhiteWednesdays (miércoles blancos), y las mujeres comenzaron a salir a las calles con hijabs blancos en protesta por las leyes obligatorias de vestimenta.

La máxima autoridad religiosa y política de Irán, el ayatolá Alí Jamenei, declaró el jueves, con motivo del aniversario del nacimiento de Fátima, la hija del profeta Mahoma (una especie de día de la mujer), que el modelo de mujer ofrecido por los estados occidentales está desviado, pues “las características más buscadas son la capacidad de atraer físicamente a los hombres” y satisfacerlos.

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También las turistas

Irán es una república islámica y la vestimenta de las mujeres debe cumplir los dictámenes de esa religión. Es obligatorio llevar un pañuelo en la cabeza y pantalones largos y camisas holgadas que lleguen al menos hasta la rodilla.

El pañuelo puede ser de cualquier color y no importa si se ve algo de pelo, como la chasquilla. El cuello debe estar cubierto.

Estas reglas se aplican también para las mujeres que no son iraníes que visitan el país, ya sea por negocios o turismo. En los templos y mezquitas todas las mujeres deben vestir chador, prenda muy suelta que cubre todo el cuerpo y solo deja la cara a la vista.