El orden del clóset es ahora un negocio rentable en Chile

La Hora

Lunes 26 de marzo de 2018

Encargar la organización de un armario a un profesional puede costar hasta 400 mil pesos.

Por Emma Antón y María Eugenia Durán.

Antonia del Río es diseñadora de ambientes y objetos y hace tres años creó su empresa O-Tres, en donde conjuga los conceptos de orden, optimización y organización. Tras arreglar desde niña las habitaciones de sus padres y hermanos se dio cuenta que existía un nicho por explotar en nuestro país, el que ya era una actividad rentable en otras latitudes. Así se transformó en una organizadora de tiempo completo que ofrece sus servicios para hogares, oficinas o talleres.

“Existe el prejuicio de que una mujer con hijos es menos ordenada porque no tiene tiempo o que los hombres son más desordenados que las mujeres, pero la verdad es que he visto varias mujeres jóvenes solteras que viven en un desastre”, indica Del Río, para luego agregar que “eso de que yo soy desordenado por naturaleza no existe, son excusas”.

Una de las gurús internacionales de la organización es la japonesa Marie Kondo, cuyo libro La magia del orden estuvo agotado en las librerías chilenas hasta hace poco (a pesar que la publicación data de 2015).

Tanto Kondo como la joven diseñadora chilena coinciden en que el orden de los espacios influyen en el orden mental y, de paso, en disminuir el riesgo de estrés. “Este es un tema muy fuerte de voluntad y creo que una vez que la gente ordena su espacio no te queda otra que ordenar su cabeza y sus ideas, porque su casa o su oficina ya no son un tema”, dice la dueña de O-Tres.

Marie-Kondo-calaixera-endreçada-22-678x381

La calma

Juan Pablo Westphal, psicólogo de la Clínica Santa María, explica que el orden, la estructura, las rutinas y los patrones en general ayudan a tener cierta sensación de seguridad y estabilidad emocional.

“Ahora, el orden también va a depender del carácter y la forma de ser de la persona, hay muchas variables. Hay personas que son más ordenadas y otras que son más rígidas; hay otras que son más desordenadas y otras que son más flexibles o creativas. Va a depender de cómo cada uno interprete su espacio físico”, indica.

El profesional aclara que la conducta es preocupante cuando empieza a ser obsesiva: cuando ya se está amarrado a la conducta, cuando se invierte mucho tiempo en preocuparse más de la estructura que del contenido, cuando la costumbre ya es inhabilitante, ahí ya se puede estar frente a un trastorno obsesivo compulsivo.

Juan Cristóbal Castro, especialista del Centro de Investigación Avanzada en Educación (CIAE) de la Universidad de Chile, destaca que ser ordenado en la vida también puede influir en el aprendizaje de las personas.

“Ser ordenado ayuda a aprender porque nuestro procesador para el aprendizaje, la memoria de trabajo, es muy limitada; si nosotros además le damos esfuerzos adicionales, como tratar de encontrar sentido a un desorden, eso nos va a complicar y no nos dejará procesamiento disponible para aprender”, precisó.

El especialista en Sicología Educativa y Cognición del CIAE hace hincapié en que por este motivo es tan importante enseñarle desde pequeños a los niños a tener orden y responsabilidades individuales: “De esta manera pueden ir utilizando estas rutinas cuando tengan que estudiar algo, como ya la tienen no están invirtiendo memoria de trabajo en tener que lidiar con problemas, porque ya tienen automatizada una rutina”.

24d73d2a3729f68465970c7aab5fb15c

El costo

La dueña de O-Tres descubrió que su trabajo, aunque se trata de un nicho nuevo, puede ser rentable. Antonia cuenta, por ejemplo, que ordenar y organizar un clóset clásico de dos metros por dos metros cuarenta de alto puede costar desde 80 mil pesos (más los artículos de organización que se propongan).

“Ahora voy a hacer un clóset muy grande (el más grande que he visto, que tiene tres metros y medio de largo pero es espejo doble, o sea, son como siete metros lineales de clóset por la altura) y ese va a costar más de 300 mil pesos, casi 400 mil”, detalla Antonia, quien espera que algún día en nuestro país se imparta la carrera técnica de organizadora profesional, como ya existe en Estados Unidos.

Nathaly Calderón y José Zúñiga son los dueños de Organízate, una empresa que funciona hace 5 meses a través de Instagram (@cadacosaensulugar_cl) y donde venden productos para organizar, de manera cotidiana, la vida de sus clientes.

Los dos emprendedores estiman que una persona que cuente con un promedio de 20 pares de zapatos, y que desee tener su clóset organizado -incluyendo la ropa interior, pantalones y poleras o blusas-, puede llegar a gastar aproximadamente 50 mil pesos.

“Respecto a la ropa, basta con los colgadores y otros tips, como por ejemplo, si hay una polera que se usa mucho lo mejor es dejarla más a mano que otras que no. Ver organizado el clóset otorga tranquilidad y un descanso visual”, comentan Nathaly y José.

Ambos detallan que organizar algo tan simple como el armario puede ayudar a ahorrar tiempo, dinero y esfuerzo.

En el caso del dinero -explican-, el ahorro va por el lado de saber qué tipo de prendas se tienen, uno va a evitar el comprar por comprar, porque cuando se es desordenado muchas veces uno no se da cuenta de las cosas que ya tiene.