Liceo Manuel de Salas cumplió el deseo de los alumnos y eliminó las notas

Nicole Le Roy

Viernes 23 de marzo de 2018

La idea, que se aplica en primeros y segundos básicos, nació de los propios estudiantes del liceo Manuel de Salas.

Los alumnos de primero y segundo básico del Liceo Manuel de Salas dejaron de ser evaluados a través del método tradicional de las notas y ahora se están sometiendo a un nuevo sistema que mide el rendimiento en una escala de logros, donde el nivel máximo es “totalmente logrado” y el mínimo es “por lograr”.

El innovador modelo, que también contempla alargar los recreos en 15 minutos, se comenzó a aplicar en este liceo fiscal con régimen privado -propiedad de la Universidad de Chile- el año pasado como plan piloto en primero básico.

Hasta el momento los cambios han sido bien recibidos por la comunidad escolar y lo más novedoso de esta iniciativa es que nació de los propios alumnos, según explica Jenny Aguilera, jefa del primer ciclo del establecimiento.

“Hace varios años que se venía gestando un proyecto educativo nuevo y en relación a esto hicimos diferentes reflexiones con los alumnos sobre un ‘liceo soñado’, donde fueran más felices. Y así plantearon la idea de recreos más largos y de eliminar las notas, entre otras cosas. Entonces el jefe de la Unidad Técnico Pedagógica (UTP) de esa época empezó visitar más sistemáticamente las clases de los niveles preescolares y primero básico y se dio cuenta que no era tan complicado dejar de poner notas, que eran vistas como el fin del proceso, y atender más el proceso de aprendizaje”.

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– ¿Cómo reaccionaron los profesores?
– Son profesores muy comprometidos y estuvieron muy de acuerdos con las modificaciones. Además, hace rato que a ellos les hacía ruido el tema de las calificaciones porque la evaluación de volvía rutinaria y se focalizaba mucho en el producto. Eso también hacía que los padres estuvieran muy pendientes de que sus hijos estudiaran para la prueba, en vez de que se centraran en el aprendizaje de manera sistemática. Por eso mismo ellos también están a favor de lo que hicimos. La primera vez, obviamente, teníamos nuestras dudas porque no sabíamos cómo ellos lo iban a tomar, pero la visión de los papás ha sido súper positiva.

– ¿Qué pasa si el alumno no cumple la meta?
– Eso no se da porque el proceso siempre es acompañado y se logran avances. Se trabaja con la familia directamente y con especialistas que evalúan el ciclo. Quizá a veces no se logra en su totalidad, en el caso de que exista alguna complicación más especifica, pero siempre hay logros porque se atiende al niño en su particularidad.

– ¿Qué esperan con este método?
– Primero esperamos lograr que los niños se sientan más motivados a venir al colegio y por aprender.

¿Cuántos niños están pasando por este proceso?
– Alrededor de 120 niños en primero y 120 de segundo básico.