Chao verano

Consuelo Goeppinger

Jueves 08 de marzo de 2018

Es el momento ideal para conservar todas las delicias que aún quedan de la temporada estival. ¿Cómo? Preparando conservas, tal como lo hacían nuestras abuelas. Puede parecer complicado, pero la verdad es que son muy fáciles de elaborar y no hace falta tener amplias nociones de cocina: solo paciencia.

Partamos con las de tomates. Los mejores para hacer salsa son los tipo “pera”, ya que contienen menos semillas. Compra al menos tres kilos de los más maduros, pélalos y córtalos en cuartos. Luego, en una olla grande, agrega un generoso chorro de aceite de oliva y unos cuatro o cinco dientes de ajo, molidos para un sabor más intenso, o enteros, si buscas algo más sutil. Cuando comiencen a dorarse, agrega los tomates picados, sal y pimienta a gusto, y cocínalos a fuego bajo por una hora, revolviendo de vez en cuando para moler los trozos y que no se peguen en el fondo. Puedes echarle una taza de agua si se concentra demasiado. Cuando tome consistencia, agrega hierbas frescas -como albahaca, tomillo u orégano-, otro generoso chorrito de aceite y deja que se cocinen un poco más hasta que quede una salsa cremosa y con un toque caramelizado. Debería alcanzar para unos dos o tres litros.

También puedes preparar mermeladas. Aprovecha las frambuesas, arándanos, cerezas, frutillas y duraznos que aún hay, y a buen precio. La fórmula es muy sencilla: un kilo de fruta, un kilo de azúcar; aunque puedes incluir menos de esto último si lo deseas. Mezcla todo en una olla y revuelve bien hasta que esté a punto de hervir, baja el fuego y cocínalo unos 15 o 20 minutos más. Se verá más líquido que la mermelada de siempre, pero no te preocupes: una vez que se enfríe, tendrá una textura cremosa.

Para las conservas necesitarás frascos esterilizados: pon agua hirviendo en una olla y sumerge por unos minutos los recipientes de vidrio y sus tapas boca abajo. Debes rellenarlos cuando la mezcla esté caliente y cerrarlos de inmediato; así durarán todo el año.