Bolivia Mar: la desconocida playa que los bolivianos tienen en Perú

La Hora

Lunes 26 de marzo de 2018

La franja de mar fue cedida por el presidente de Perú, Alberto Fujimori, a su par boliviano, Jaime Paz Zamora, en 1992. 

En 1992, el presidente de Perú, Alberto Fujimori, firmó un decreto en el que le entregaban una franja de cinco kilómetros de largo y menos de un kilómetro de ancho de mar a Bolivia, con el fin de reducir los lazos comerciales con los puertos de Iquique y Arica.

En ese entonces, Fujimori le cedió a su par boliviano, Jaime Paz Zamora, una extensión de mar vigente por 99 años: Bolivia Mar en la localidad de Ilo.

Tras 26 años, el lugar que en un principio tuvo proyectos de terminales de carga, hoteles y fábricas se encuentra desierto, a excepción de una escultura oxidada con la forma de dos rostros de mujer: uno que mira a Bolivia y otro que mira hacia el Pacífico.

Ante ella, las autoridades bolivianas realizan actos simbólicos cada “Día del Mar” (celebrado el 23 de marzo). “Lamentablemente, las poblaciones de Ilo como de Bolivia no nos enteramos (bien del proyecto). Todo el mundo piensa que Bolivia Mar es para (construir) un gran puerto. Pero, en realidad, es (sólo para) turismo”, contó el cónsul de Bolivia, David Herrada, a BBC Mundo.

Al firmar el convenio, ambos presidentes estipularon que crearían una zona franca industrial y que darían facilidades a los bolivianos para usar las instalaciones portuarias de la zona. Sin embargo, aquel tratado no entregaba a Bolivia soberanía sobre la franja, sino que sólo autorizaba a usarlo turísticamente. Según explicó Herrada, la zona franca jamás se puso en marcha y son pocos los empresarios que ocupan el sector debido a que sus tarifas son más caras que en Chile. Además, tampoco se fomentó el turismo.

Herrada aseguró que apostar por Ilo, por sobre Arica e Iquique no es un capricho, sino una necesidad. En Arica, la carga boliviana representa ocho de cada diez toneladas, casi el doble de lo que era hace una década. Mientras que en Iquique, los niveles se mantienen estables.

Este aumento ha generado que las instalaciones chilenas “se queden pequeñas” para la economía boliviana, según explicaron fuentes portuarias de Bolivia. No obstante, el puerto de Bolivia Mar no mueve ni una décima de lo que hace el de Arica.

Tanto las autoridades peruanas como bolivianas reconocen que el lugar requiere una inversión de al menos US$300 millones. “Si en este momento estamos beneficiando a la hermana república de Chile con entre US$9.000 millones y US$10.000 millones de dólares anuales, sólo con exportar o importar por Ilo una tercera parte ya serían US$3.000 millones que con seguridad traerían un gran desarrollo a esta ciudad”, opinó el cónsul.

Herrada está convencido de que si Ilo se convierte en un puerto importante para Bolivia, se creará una demanda para darle también un uso turístico a la playa. “Cuando exista ese comercio, todos los bolivianos que vengan a hacer turismo también vendrán a hacer compras”, finalizó.