Justicia británica mantiene orden de arresto de Assange

Cecilia Rivera

Miércoles 07 de febrero de 2018

El fundador de WikiLeaks había solicitado la suspensión de la medida dado que Suecia cerró el caso en su contra.

Julian Assange, el fundador del polémico portal de filtración de información WikiLeaks, deberá seguir encerrado en la Embajada de Ecuador en Londres, luego de que la justicia británica decidió mantener este martes la orden de arresto que le impide dejar la legación diplomática.

El abogado de Assange, Mark Summers, había solicitado a la Corte de Magistrados de Westminster que suspendiera la orden contra el informático argumentando que “había perdido propósito”, dado que en mayo del año pasado la justicia sueca cerró el caso por presuntos delitos sexuales en su contra y suspendió la orden de arresto internacional.

Sin embargo, la jueza Emma Arbuthnot determinó que la negativa del australiano a presentarse ante la justicia británica cuando se le requirió sigue siendo una transgresión de la ley. La magistrada consideró que Assange violó su libertad condicional cuando se refugió en la Embajada de Ecuador, en 2012.

“Si no aporta una causa razonable (para no presentarse ante el juez) será culpable de un delito. Una vez esté ante un tribunal, el acusado tendrá la oportunidad de argumentar esa causa razonable”, dijo Arbuthnot.

La vigencia de esta segunda orden significa que si Assange sale de la legación diplomática ecuatoriana será detenido inmediatamente por la policía. Sin embargo, la sentencia  aún puede ser apelada en instancias superiores.

Assange se niega a salir de la embajada sin garantías. Cree que si es detenido podría ser extraditado a Estados Unidos para ser juzgado por las escandalosas revelaciones (ver tabla) de WikiLeaks.

Revelaciones

Julio 2010:
Publicó más de 90 mil documentos clasificados relacionados con la guerra de Afganistán, la búsqueda de Osama bin Laden y las muertes de civiles afganos como resultado de las acciones militares.

Julio 2015:
Divulgó documentos que revelan que EE.UU. espió a Brasil, Alemania y Japón. Un año después expuso el espionaje a diversos políticos como el primer ministro de Isrtael, Benjamin Netanyahu, y el ex primer ministro italiano Silvio Berlusconi.

Julio 2016:
Filtró mensajes hackeados al Comité Nacional Demócrata de EE. UU. que revelaron la influencia de algunas personas en el CND para ayudar a Hillary Clinton a lograr la nominación para las elecciones presidenciales de ese año.