Irán ejecutará a prestigioso científico

La Hora

Miércoles 07 de febrero de 2018

El médico inspiró una potente campaña internacional para frenar su sentencia, pero el gobierno confirmó la condena.

En abril de 2016 el prestigiso médico iraní experto en emergencias y catástrofes, Ahmadreza Djalali, fue arrestado por el gobierno de su país tras ser acusado de espiar para el Mossad, el servicio de inteligencia de Israel.

Desde su encarcelamiento, diversas organizaciones científicas y humanitarias como Amnistía Internacional, la ONU y el Instituto Karolinska, que cada año elige el Nobel de Medicina y en el que trabajó el científico, han pedido su liberación por considerar injustas las acusaciones del gobierno iraní. Sin embargo, en octubre de 2017 fue condenado a muerte.

Tras conocer el veredicto, la comunidad internacional redobló los esfuerzos por intentar salvar a Djalali. Varias organizaciones convocaron manifestaciones masivas en diversas partes del mundo y recolectaron firmas para disuadir al gobierno iraní de anular la condena.

Además, prestigiosas universidades en las que se desempeñó el científico rechazaron la sentencia y los Ministerios de Exteriores de países como Italia y Suecia, donde residía antes de su detención, también se unieron para intentar revocar la condena a través de sus contactos diplomáticos.

Sin embargom, la cruzada internacional no dio resultados positivos. En diciembre pasado, el Tribunal Supremo de Irán confirmó, en secreto, la condena a muerte de Djalali y sin darle la oportunidad de defenderse.

El abogado de Djalali, Zouhaier Chichaoui, explicó a los medios que sobre el científico ahora pesa “una sentencia a muerte que puede ejecutarse en cualquier momento”. El especialista en urgencias fue condenado por “propagar la corrupción en la tierra” por haber realizado tareas de espionaje para Israel.

La confirmación de la sentencia habría sido motivada por presunta confesión de Djalali, quien un mes antes habló en un programa de televisión iraní. Allí, admitió haber espiado el programa nuclear de Teherán por cuenta de Israel y de colaborar con un servicio de seguridad europeo.

Las palabras de Djalali levantaron sospechas entre sus defensores, quienes creen que pudieron ser emitidas bajo alguna amenaza. Diversas agrupaciones habían denunciado que desde su detención había sido torturado para que confesara. El científico siempre negó las acusaciones, hasta su participación en televisión.

Acusación

Las autoridades de Irán creen que médico entregó información sobre sus instalaciones militares y nucleares al Mossad, así como la dirección de científicos relacionados con estos ámbitos.

Según el gobierno, Djalali se reunió con varios oficiales del Mossad y facilitó información sensible a cambio de dinero y ayuda para obtener un permiso de residencia en Suecia, donde se desempeñaba desde 2008.

A fines del año pasado, un amigo anónimo del científico divulgó una carta escrita por el médico desde la cárcel de Evin, en Teherán, en la que negaba todas las acusaciones y aseguraba que su gobierno le perseguía por negarse a espiar para su país.

En la misiva, que fue publicada en el diario italiano La Repubblica, Djalali cuenta que en 2014 el servicio de inteligencia iraní le pidió conseguir información sobre planes contra el terrorismo en Europa.