Henrik von Appen: El renacer a medias del abanderado chileno

Luis Valenzuela

Jueves 08 de febrero de 2018

Una grave lesión en diciembre pasado casi deja al esquiador fuera de la cita en Corea del Sur. “Quiero volver a mi nivel”, asegura.

“No estoy full recuperado. Puedo mover los tres dedos inferiores de mi mano, pero de forma gradual”, reflexiona el esquiador chileno Henrik Von Appen.

El deportista, siempre expuesto a las caídas, no contaba con que la sufrida en el Mundial de Italia a fines del año pasado comprometería su participación en los Juegos Olímpicos de Invierno de Pyeongchang, cuyas competencias arrancaron este jueves.

“Fue una lesión complicada, comprometí tendón, nervio y arteria y tuve dos operaciones. Siempre fui positivo desde el primer minuto en que iba a volver. Agradezco al Coch y a la federación que me dieran luz verde para que la decisión final la tomara yo”, agrega Von Appen, quien fue elegido como abanderado chileno en la cita, lo cual le produce “honor y orgullo”.

Aun a medias, Von Appen -cuya anterior participación olímpica fue en Sochi 2014- es la carta chilena en Pyeongchang, donde competirá en las modalidades de esquí alpino. “Aspiro a estar en los top 20, pero mi objetivo a largo plazo es ser el mejor del mundo. Pasaron muchas cosas por mi cabeza y quiero volver a esquiar al nivel de antes. Este deporte es mental, hay que sacarse de la cabeza de que tengo una lesión, sentir como si nada hubiera pasado”, dice el atleta, mundialista en tres oportunidades y estudiante de ingeniería comercial en la U. de Chile.

-¿Cómo tomaste el gesto del Coch y la federación de designarte abanderado?
-Fue un lindo mensaje. Yo tenía el palmarés, pero también lo hicieron por mi condición. Luché contra la adversidad. Mis papás van a verme en el desfile y en la competencia.

-¿Te sentiste fuera de Pyeongchang?
-No. Era la gente a mi alrededor la que estaba más negativa. Escuché a mi familia y me emocioné cuando tomé el bastón de nuevo. Igual fue un desgaste emocional tremendo, estuve dentro, estuve fuera, y trabajé duro cuatro años para estar acá.

-¿Cómo fue tomar de nuevo el bastón?
– En los primeros entrenamientos el bastón se me iba para todos lados, pero ahora lo tengo más dominado. En mi especialidad los brazos se usan para el balance, pero no son fundamentales.

-¿Qué tal has palpitado el ambiente en Corea del Sur?
-Me gusta estar acá. Hace mucho frío. Los otros días de entrenamiento en esquí había 25 grados bajo cero. Tengo que tener cuidado con mi mano mala para que no se me congele. Es mucho más fácil salir y entrar de la villa, comparado con Sochi. Es lindo tener otra experiencia olímpica y conocer otras culturas.