Felipe Agurto, ciclista nacional: "No me siento presionado con ser la promesa del ciclismo"

Francis Mella

Martes 13 de febrero de 2018

Pese a competir ante cinco de los mejores exponentes de downhill a nivel mundial, el joven chileno no se achicó. “Me gustaría ir a las copas del mundo”, dice.

Con apenas 17 años, Felipe Agurto ya se hace un nombre en el ciclismo enduro y descenso. El domingo terminó en el décimo lugar del Valparaíso Cerro Abajo, ubicación que resultó más meritoria aún por las condiciones que enfrentó en la antesala y el día de la carrera.

En la semana anterior a la carrera porteña, Agurto sufrió un esguince de tobillo que le impidió entrenar. El domingo llegó a Valparaíso sin ritmo en el cuerpo y directo a enfrentarse a cinco de los mejores exponentes mundiales de la disciplina. Pese a todos los pronósticos, logró clasificar a las etapas finales y cronometrar 2:50,882 en el circuito, apenas ocho segundos más tarde que el ganador. Éste era su segundo Valparaíso Cerro Abajo cronometrado y su cuarta participación.

“Corrí un poco adolorido. Me caí bien fuerte en la primera bajada de los entrenamientos, dejé la bici a un lado un rato y seguí. Son caídas comunes, que los que no practican las ven como terribles, pero para nosotros no son tan graves”, asegura a La Hora.

Experiencia

Pese a su corta edad, el rider oriundo de Curacaví ya ha competido en Perú, Colombia, Canadá y Argentina, haciéndose un nombre en el extranjero y siendo destacado como una de las grandes promesas sudamericanas del downhill (descenso).

El 2014 fue la primera vez que salió para representar a Chile, en el Crankworx Whistler de Canadá (Canadian Open DH). Dos años después, Agurto se coronó campeón juvenil, triunfo que marcó su carrera deportiva.

“Mi primera competencia fue a los 11 años, en Valle Nevado. Empecé con la bici a los 8 años, por un primo que también hacía bicicleta. Al principio fue como hobby y luego todo se ha ido dando solo”, rememora Agurto.

En la ocasión que se ganó el título de promesa fue cuando triunfó en la Downhill Cup Bariloche 2016.

-¿Te sientes presionado con el título de promesa deportiva?
– La verdad es que no me siento presionado con eso de ser la promesa. Esto lo hago porque me gusta, me dedico a esto, a entrenar y dar lo mejor de mí, así que la presión no está presente.

-¿Cuáles son tus planes para este año?
-Salí de cuarto el año pasado, di la PSU y me voy a tomar este año. Voy a dedicarme a entrenar y también quiero aprender inglés. Me gustaría mucho salir a competir en las copas del mundo de bicicleta esta temporada. Luego me gustaría estudiar kinesiología.