Conoce el mapa con las diez zonas más orinadas de Santiago Centro

La Hora

Viernes 02 de febrero de 2018

Municipio detectó 177 puntos usados como baños públicos y trabaja en un plan para atacar el problema.

Por Ignacio González Díaz.

La mala constumbre de orinar en los espacios públicos es algo con lo que los santiaguinos conviven desde siempre. Pero el asunto se pone peor en verano, impulsado por el aumento de la vida nocturna.

Y este año parece peor que otros. No hay estación de Metro ni esquina en penumbras que se salve. El asunto está afectando a vecinos, trabajadores y transeúntes del centro que están obligados a soportar los malos olores mezclados con las altas temperaturas.

El municipio de Santiago, en su afán por combatir a aquellos que usan las calles como baños, realizó hace dos años un estudio que reveló 160 puntos críticos, sólo en la comuna, al que llamaron “Inventario de urinarios”.

Tras una reciente actualización, esta lista aumentó en 17 áreas y hoy existen 177 sectores en el corazón de Santiago que se encuentran afectados por la orina, aunque destacan a diez como los más críticos que se ubican en los alrededores de la Plaza de Armas y en el sector Aillavilú (ver infografía).

Hasta ahora había un plan de limpieza que era manejado por personal de aseo, pero a partir de marzo renovarán el sistema, el que funcionará durante las noches.

Claudio Contreras, director (s) de Aseo del municipio anunció a La Hora que se destinarán $80 millones mensuales para la labor. “El contrato que manejamos lo vamos a reemplazar por uno de lavado mecanizado que tiene varios servicios completos”, precisa. Asimismo, se tomarán medidas de prevención, como señalética especial, y mayor fiscalización.

Pero ¿por qué pasa esto en el centro? Contreras explica que todo está vinculado a la venta de alcohol, a personas en situación de calle, a que son zonas de paso, a un tema de falta de educación, a la nula disponibilidad de baños públicos en la noche y a la configuración urbana. Esto quiere decir que quioscos y esquinas oscuras, propias del diseño de la ciudad, se prestan para la situación.

La autoridad agrega que el trabajo es importante para evitar el deterioro de la ciudad. “Es como el Día de la Marmota. Todos los días amanece sucio y todos los días limpiamos”, dice. Aparte de esto están pendientes de las sugerencias y reclamos de los vecinos, quienes se comunican con el municipio cuando detectan un nuevo punto de conflicto.

MAPA ZONAS

Vecinos cansados

Manuel Oliva (55) lleva ocho trabajando a pasos del reconocido bar La Piojera, uno de los puntos con más olor a orina debido a la cantidad de visitantes que recibe. Esto obliga al personal del bar a limpiar todas las mañanas con mangueras, algo que genera otra situación compleja. “Si usted se fija, en un rato más comenzarán a lavar y el agua correrá por la calle y llegará hasta aquí. Después el desagüe se tapará, se llenará de orina y olerá terrible, como siempre”, afirma Manuel.

Carlos Cox (52) acusa que nadie se ha hecho cargo de la situación que afecta su calidad de vida. “Lamentablemente nosotros aquí almorzamos, tomamos once, y estamos recibiendo todo el olor. No se puede hacer nada. Hace mucho tiempo que el municipio no viene a lavar, tenemos que hacerlo nosotros mismos cada fin de semana”.

Junto a las nuevas medidas que se aplicarán en marzo, el municipio intensificará la fiscalización, dividiéndola en tres turnos y será realizada por el cuerpo de inspectores municipales de Santiago. Para ello, los funcionarios recibirán instrucción especial con el fin de mejorar sus competencias al momento de fiscalizar.

Cabe destacar que actualmente se aplican multas por concepto de orinar en la vía pública. Se considera como una infracción leve y se castiga con 1 UTM ($46.972). “La fiscalización se viene haciendo desde siempre pero es muy difícil hacerla en el acto, por la reacción agresiva de los involucrados”, apunta Claudio Contreras.

La Plaza de Armas de Santiago también calificó como zona de conflicto.

Orlando Torres (63) se queja de la remodelación de este lugar, pues ahora tiene más áreas verdes que favorecen esta mala práctica. “Tenemos que lavar todos los días, el camión del municipio pasa una vez a la semana y no es suficiente. Antes no era así. Desde que empezaron a arreglar la plaza que la gente hace lo que quiere”, reclama.

Por otra parte, Cristian Pineda (43) aunque ya perdió las esperanzas, tiene clara la solución: más baños públicos, pero gratis. “Es lamentable. Los baños son muy caros y la gente aquí no tiene tanta plata. Muchas veces tenemos que aguantarnos no más porque hace tiempo que nadie hace nada”.

la piojera

Plan de acción

A partir de marzo, el municipio comenzará a implementar una nueva estrategia de limpieza y control. Hasta ahora, el municipio contaba con una hidrolavadora pequeña, dos grandes y tres camiones aljibe, logrando más de 32 mil lavados urinarios durante el 2017 y con 26 puntos de lavado permanente (todos los días).

Para este año, en tanto, se espera contar con servicio de restregado, lavado con mopa, lavado con pitón (aljibe) y barrido mecanizado, además de la adquisición de dos nuevas hidrolavadoras. Asimismo, se está trabajando en la ampliación de la zona de limpieza, con el fin de aumentar la cantidad de beneficiados.

En tanto, el plan considera instalar 160 señaléticas en toda la comuna, privilegiando los puntos más críticos antes mencionados.