Científicos encuentran un planeta similar a la Tierra en un nuevo sistema

La Hora

Lunes 05 de febrero de 2018

«1e» es parte del sistema planetario TRAPPIST-1 en donde los investigadores creen que es posible encontrar vida. 

La revista Nature publicó varios estudios sobre el sistema planetario TRAPPIST-1, los que revelan que es el mejor candidato para encontrar evidencias de vida fuera del Sistema Solar.

El sistema está ubicado a 40 años luz de la Tierra en la constelación de Acuario y contiene siete planetas, de los cuales tres están ubicados en la zona habitable de su estrella, una enana ultrafría. Según el estudio, aunque estos planetas son rocosos, tendrían agua en abundancia. El más parecido a la Tierra es el cuarto y fue bautizado como 1e. «Aunque aún queda mucho por saber de él, en especial las condiciones de su superficie y si tiene atmósfera», manifestó la Universidad Británica de Birmingham en un comunicado.

Tanto 1e como nuestro planeta tienen una densidad similar, lo que sugiere que puede tener un denso núcleo de hierro y no necesariamente tendría un atmósfera espesa, un océano o una capa de hielo. “Tiene posibilidades de albergar agua líquida», pero su composición es «mucho más rocosa» que la del resto, lo que ha sido catalogado como un misterio para los científicos.

Las últimas investigaciones han demostrado que, potencialmente, algunos de los planetas “podrían albergar más agua que la Tierra”, dijo el Observatorio Europeo Austral (ESO). La densidad de los planetas podrían tener hasta un 5% de su masa en forma de agua, o sea, 250 veces más que los océanos de la Tierra que solo tiene un 0,02%.

Los planetas 1b y 1c que son más interiores parecieran tener núcleos rocosos y estar rodeados de atmósferas más gruesas que las de la Tierra, mientras que 1d es el más ligero, explicó ESO. En cambio 1f y 1g, están lo suficientemente lejos de la estrella anfitriona como para que el agua pueda congelarse y formar hielo. Si llegaran a tener atmósferas delgadas, sería improbable que contuvieran moléculas pesadas como el dióxido de carbono.

Los planetas pertenecientes a TRAPPIST-1 fueron estudiados por primera vez en 2016 con el telescopio TRAPPIST-sur del Observatorio La Silla de ESO. Los nuevos descubrimientos se realizaron con telescopios en tierra como el Observatorio Paranal de ESO, desde el Telescopio Espacial Spitzer, y el Telescopio Espacial Kepler de la NASA.

En un futuro, TRAPPIST-1, «seguirá siendo un foco de intenso escrutinio por parte de numerosas instalaciones terrestres y espaciales», pues lo estudiado sugiere que sus siete planetas “no son mundos rocosos estériles».