Así opera la primera escuela de perros guías de Chile

La Hora

Domingo 25 de febrero de 2018

Entrenar un perro cuesta cerca de $12 millones, pero se espera que no tenga costo para el usuario.

Por Ignacio González Díaz

“Últimamente he podido movilizarme con mi perra guía por el metro y el Transantiago más fácilmente, pero hace poco tuve un problema con un servicio privado, no me quiso llevar porque decía que iba a ensuciar su auto, y no entendió que sin ella yo no podría salir”, cuenta Ruth Espinoza.

Como ella, más de 49 mil personas mayores de edad en Chile viven múltiples dificultades por padecer ceguera. La mayoría se encuentra en situación de vulnerabilidad, debido a la dependencia que genera su condición en el diario vivir. Además, un alto porcentaje adquiere esta discapacidad durante el transcurso de su vida, por lo que deben adaptarse a una realidad completamente desconocida.

Para poder retomar una vida lo más normal posible es necesario reeducar las habilidades personales, lo que actualmente se realiza a través del uso del bastón con técnicas de orientación y movilidad.

Preocupados por esta situación y enfocados en mejorar la movilidad de los afectados se creó la Fundación Lucha contra la Retinitis Pigmentosa (Fundalurp), liderada por Gustavo Serrano. Tras varias actividades inclusivas con sus pacientes, la organización decidió crear la primera escuela de perros guías del país, llamada Buddy Chile, en honor a la primera perra guía entrenada especialmente para personas con discapacidad visual.

“Llegó un momento en el que pensamos que podíamos superarnos aún más, y fue cuando pensamos en los perros guías, que son capaces de entregarle mucha seguridad a una persona ciega al momento de movilizarse. Es un animal especialmente entrenado para esta función”, explica Andrea Moreno, directora del área de Proyectos de la fundación.

Cada perro guía, desde que nace hasta que se entrega al usuario ciego, tiene un costo bastante alto. Por ejemplo, para la Escuela de Perros Guías de España el costo declarado es de 30 mil euros por cada perro ($22 millones), y para Leader Dogs for the Blind de Estados Unidos es de 25 mil dólares ($15 millones).

A_UNO_756492_9a9bc

Filántropos

Desde Fundalurp explican que en nuestro país el costo de un perro guía es de $12 millones. Sin embargo, el objetivo de Buddy Chile es que no tenga ningún costo para el usuario.

“Nuestro ideal sería llegar a las empresas privadas, a los filántropos. Si quieres le ponemos nombres, Leonardo Farkas o Andrónico Luksic, que puedan darse cuenta de lo hermoso que sería cambiarle la vida a estas personas y nos puedan donar el equivalente a un perro, por ejemplo”, explica Serrano, presidente de Fundalurp.

Moreno detalla que la diferencia entre esta escuela y lo que ya existe en el país es que actualmente sólo se entrenan perros de asistencia, que son distintos a los guías, que pueden tomar decisiones.

“El perro guía tiene otras especificaciones y requerimientos en cuanto al entrenamiento y al perro propiamente tal, porque la necesidad es distinta. Las personas ponen su vida en las patas del perro, por así decirlo. Entonces es mucho más estricto y la legislación indica que el instructor debe ser parte de la Federación Internacional de Perros Guías y tener al menos tres años de experiencia”, explica.

A_UNO_657490_09367

Las metas

Por ahora la meta más próxima es conseguir un terreno donde poder construir la infraestructura adecuada para el funcionamiento de la escuela, y también esperan ayudar a generar conciencia sobre la importancia de la labor de estos animales, permitiendo, por ejemplo, su libre ingreso a todas partes.

Actualmente en Chile hay cuatro cachorros en proceso de crecimiento, los que ya se encuentran junto a las familias de acogida. Para fin de año, con una inversión de $230 millones, se espera que Buddy Chile cuente con 30 perros guías.

¿Cómo es el proceso de adiestramiento?

1. Primero se selecciona a los perros más aptos para el trabajo, lo que se determina según los genes de los padres y sus condiciones físicas. En este caso se eligen sólo de raza Labrador, debido a la estabilidad en cuanto a temperamento, condición de salud y emociones.

2. Luego de pasar dos meses al cuidado de su madre, los cachorros comienzan un proceso de adaptación llamado Puppy Raiser, donde una familia de acogida los cría hasta alcanzar la edad óptima para su entrenamiento. Esta etapa tiene gran importancia, ya que la familia deberá brindar al cachorro la mayor cantidad de estímulos posibles, con el fin de adaptarse a todas las necesidades de su futuro acompañante.

3. Transcurrido un año y dos meses, el cachorro está suficientemente desarrollado para aprender. Aquí comienza un proceso de entrenamiento que dura cuatro meses. En Chile no existen instructores certificados, por lo que se contrató a una especialista de Nueva Zelanda, quien entrenará a los primeros cachorros y además compartirá su conocimiento, logrando así los primeros instructores de perros guías chilenos.

4. Terminado el entrenamiento individual, los canes deberán pasar un último mes aprendiendo junto al usuario beneficiado, completando el proceso de adaptación.