¿Es posible volver peatonal el centro de Santiago?

La Hora

Miércoles 03 de enero de 2018

Calle Bandera cumple dos semanas desde que se abrió sin paso de vehículos. Municipalidad estudia dejar otras calles sólo para caminar.
Por E. Antón & I. González

F eliz está Mauricio Brito (31) con la peatonización de Bandera, que recorre todos los días para llegar a su trabajo. “Ya no hay tanto ruido en la calle y eso te alivia un poco, se agradece”, reflexiona.

Como él, son muchos los transeúntes beneficiados con la medida, que ya cumple dos semanas. Quienes alaban el proyecto destacan la mayor limpieza, seguridad y mejor ambiente. “Deberían hacerlo en todos lados”, comenta una vendedora.

Y la idea, según especialistas, no es descabellada. Louis de Grange, ingeniero de industrias, especialista en transporte y académico de la U. Diego Portales, detalló que la medida no sólo se puede replicar en Santiago, sino que en otras comunas. “Se pueden estudiar algunos sectores de Las Condes, Vitacura o Ñuñoa, hay algunos lugares de comunas de Santiago que tienen mucho flujo peatonal, en que los peatones representan la mayor parte de la demanda por espacio, entonces en uno de estos lugares se podría estudiar la posibilidad de peatonizar la calle o eliminar los estacionamientos de superficie para ensanchar veredas”, dice.

Francisco Frésard, investigador en transporte, opina que la factibilidad es “total”. “Por años estuvo inhabilitado Banderas y la conexión a San Diego. Lo mismo ocurre con Arturo Prat en su extremo en la Alameda. Atravesar el centro en automóviles o en buses no se justifica por razones como congestión severa, emisiones contaminantes o ruido. Asimismo, el centro está lo suficientemente permeado por estaciones de Metro, que minimiza las caminatas”, explica.

Iván Poduje, arquitecto magíster en desarrollo urbano y docente de la U. Católica, cree que una de las opciones es Merced. “Podría ser una calle interesante de peatonizar, porque está muy cerca de Santa Lucía y hay estacionamientos; además, se conecta con la Plaza de Armas, por lo que es perfectamente posible”, indica Poduje.

De Grange considera que es importante considerar estas alternativas, ya que las calles cada vez más se convierten en un espacio común para las miles de familias que viven en los edificios. “La densificación va a seguir aumentando, y por lo tanto, de alguna forma las calles pasan a ser una especie de patio para las familias que viven en departamentos. Es una obligación del Estado proporcionar un espacio público de calidad, esta es la principal motivación que hay detrás de los espacios públicos”, dice.

Desde la Municipalidad de Santiago no descartan el estudio de más calles peatonales en el centro. Así lo afirma César Rodríguez, director de la Secretaría Comunal de Planificación (Secplan). “Nos encantaría replicar la intervención de urbanismo táctico que implementamos en calle Bandera, que ha sido un tremendo éxito, teniendo muy buena recepción por parte de los santiaguinos. Hoy estamos estudiando la posibilidad de replicar el proyecto en otros sectores de la comuna, para eso estamos conversando con los vecinos de Santiago y también con las autoridades correspondientes”, aseguró.

Respecto a la congestión vehicular que esta medida podría ocasionar, Poduje descarta que el centro sufra un colapso y detalla que lo que hay que hacer en Santiago, con el fin de reducir la congestión, es sacar autos. “Una cosa que ayuda es poner estacionamientos de disuasión, que se ubican en el perímetro del centro histórico para que las personas que van en auto puedan estacionar ahí e ingresar a pie”, indica.

De la misma idea es Frésard, quien asegura que la congestión simplemente sería eliminada. Eso sí, hace hincapié en que es necesario pensar en los residentes y negocios que requieran transferencia de carga menor.