Indian Taj Mahal: la gran picada india

Sebastián Alburquerque

Miércoles 24 de enero de 2018

En este minúsculo restaurant se puede comer un menú de almuerzo más barato que la media, y mucho más rico.

Es muy extraño que hayan tan pocos restaurantes de comida india en Santiago. Es la segunda nación más populosa del mundo pero los restaurantes acá se pueden contar con los dedos de una mano. Claro, hay unos muy buenos (te pienso, Rangoli) pero ninguno que sea realmente una picada.

Hasta que apareció Taj Mahal, en frente a la plaza Yungay.

No tienen redes sociales (y con ese nombre, imposible googlearlo) pero es fácil de encontrar: es el único restaurante indio frente a la plaza. Tienen todos los platos típicos de la comida india, ilustrados con oportunas fotos en la paredes. Los platos son baratos, muy baratos: un “combo” para uno de arroz basmati con cualquiera de los platos de fondo y porción de pan naan a $6.000, para dos, sólo $10.000.

Pero hay una opción más barata todavía: el menú de almuerzo, que trae un fondo del día, naan y una porción de arroz “normal” a sólo $3.000. Locura.

Ahora, esto es una picada verdadera, lo que se traduce en un par de sillas para comer en una barra y sería. El delivery es el fuerte del Taj Mahal. Para comer en el local hay que aceptar comer en una bandeja onda casino. Que no se puede tener todo en la vida, dicen.

El fondo del día era pollo al curry, preparado con tomate y almendras. Sabroso, picantito y rico. Tenía unas hojas de apio que contra todo pronóstico quedaban muy bien en el curry. El punto más bajo fue el naan, blanducho y poco tostado.

Se pidió además unas samosas (a $2.000 la porción de tres), rellenas de una exquisita mezcla de papas y verduras, con semillas de anís en la masa. Venían con una salsa verde muy fresca que complementaba muy bien con la fritanga.

Ya está todo dicho. Esta es una real picada, así que si puede, vaya.

Indian Taj Mahal. Rosas 2749, Santiago.