Choque de protestas a favor y en contra del gobierno agudiza la crisis en Irán

Cecilia Rivera

Miércoles 03 de enero de 2018

La violencia ha dejado al menos 22 muertos y más de mil detenidos en enfrentamientos con las fuerzas de seguridad.

La crisis política que afecta a Irán desde que se desató una ola de violentas protestas contra los líderes de la República Islámica, se agudizó ayer con la entrada en escena de diversos grupos que se manifestaron en todo el país en apoyo al actual sistema de gobierno.

Las protestas antigubernamentales empezaron el jueves pasado en la ciudad de Mashhad, la segunda más grande del país, y se extendieron hacia otras regiones dejando un saldo hasta ahora de 22 personas muertas y más de mil detenidos en enfrentamientos con las fuerzas de seguridad.

Expertos han advertido que se trata de la mayor demostración de disidencia en el país desde las manifestaciones masivas que pedían reformas políticas en 2009, tras la reelección de Mahmoud Ahmadinejad. Pero, ¿cuál es la razón de esta nueva ola de violencia?.

Al principio, la mayoría de las consignas eran contra la inflación, el desempleo y las políticas económicas del Presidente Hassan Rouhani. Según el propio ministro del interior iraní, Abdolreza Rahmani Fazli, en algunas partes del país la tasa de desempleo supera el 60 por ciento.

Otro detonante ha sido el explosivo aumento del precio de los alimentos y los productos de primera necesidad. Hace unos días, por ejemplo, el valor de los huevos subió en un 40 por ciento. De acuerdo a la BBC, a ello se suma la polémica publicación del presupuesto para este año, el que contempla un significativo aumento en el precio del combustible y recortes en los subsidios que entrega el gobierno.

El erario puso en evidencia, por primera vez, el enorme porcentaje destinado a organizaciones religiosas, sobre las que el mandatario no tiene ninguna influencia dado el régimen teocrático del país. Es decir, los sacerdotes ejercen el poder político.

Con estos antecedentes, rápidamente los gritos de las protestas se voltearon contra los líderes religiosos, alcanzando al ayatola Ali Jamenei, máxima figura del bando conservador y líder del país, quien responsabilizó a “los enemigos de Irán” por la crisis que afecta a su país. Quienes protestan han clamado por el fin del gobierno clerical.

escalada violencia

Represión

Pese a la similitud con las movilizaciones de 2009, las actuales manifestaciones no tienen los mismos protagonistas ni objetivos: no se concentran en las grandes urbes sino que se extienden por decenas de ciudades, en donde los jóvenes son las principales figuras.

Además, las movilizaciones parecen no tener organización alguna y carecer de una estrategia clara en su desarrollo, sin líderes identificables que impulsen el movimiento.

Las autoridades iraníes bloquearon todo tipo de redes sociales en el país, por ser las principales herramientas de comunicación entre los manifestantes, quienes igualmente han logrado coordinarse a través de otros canales.

Para disuadir a los agitadores, las autoridades iraníes han amenazado con acusarlos de delitos que son castigados con la pena de muerte. Ayer, el gobierno ordenó el despliegue de la Guardia Revolucionaria, su fuerza de élite, para reprimir las protestas antigubernamentales.