Verde Sazón: verduritas elegantes

Sebastián Alburquerque

Miércoles 20 de diciembre de 2017

Este premiado restaurant es la demostración empírica de que no se necesita carne para comer rico.

El futuro es vegetariano. Así es la intención de la ONU al menos, que cada vez que puede recomienda bajar la ingesta de proteínas animales, no sólo por su impacto en la salud sino porque la industria de la carne chupa y despilfarra recursos como agua dulce, cada vez más escasos. ¿Entonces de acá a veinte años vamos a estar comiendo hamburguesas de soya? Ojalá que no. La cocina vegetariana ha crecido muchísimo entendiendo los platos con verduras como un camino propio, y no de sucedáneos.

Por ejemplo, Verde Sazón. Este restaurant en Barrio Italia tiene sólo platos de origen vegetal en su carta, todos originales y excelentemente presentados. Se pidió un risotto de betarraga y queso azul ($7.000, ninguna ganga pero valió la pena), que mezclaba el dulce de la betarraga en cubitos con la untuosidad del queso azul. Cremoso, suave, y equilibrado. Además tenía nueces, berros y parmesano encima, lo que hacía que el plato fuera muy apto para Instagram. Pero lo más importante es que decir que estaba rico es decir poco. La porción era bastante generosa además, cosa de no salir pelando.

Se acompañó esto con un jugo prensado de piña, jengibre y naranja ($2.500) que estaba tan bueno que también fue destacable. Venía endulzado con la pura fruta, no necesitaba nada más. Refrescante y rico como para tomarse un bidón.

En la carta además tienen palta asada (!) con quínoa, queso de cabra, pepino y salsa de yoghurt ($5.900), hamburguesas vegetales de champiñones apanados, curry y quesadillas, todas en clave vegetariana.

Quizás lo mejor de Verde Sazón es que demuestra que se puede comer bien y entretenido con puras verduras. De verdad no se extraña la carne cuando estás comiendo algo tan bien hecho como un risotto de verduras y queso. Así va a ser re fácil comer menos animales en el futuro.

Verde Sazón. Avenida Italia 857, Providencia.