Trump reconoce a Jerusalén como capital de Israel

Cecilia Rivera

Miércoles 06 de diciembre de 2017

La decisión del Presidente de Estados Unidos eleva la tensión en el conflicto entre palestinos e israelíes.

En un gesto que podría agudizar el conflicto entre palestinos e israelíes, el Presidente de Estados Unidos, Donald Trump, reconoció durante este miércoles a Jerusalén como la capital de Israel y ordenó iniciar el traslado de la embajada estadounidense en Israel, que ahora está en Tel Aviv, a la Ciudad Santa.

Ninguna nación tiene su embajada en Jerusalén desde que en 1980 la Organización de las Naciones Unidas (ONU) llamó a retirar las delegaciones de dicha ciudad, tras la anexión israelí de la parte oriental de la urbe.

En un discurso desde la Casa Blanca, Trump precisó que el traslado de la embajada tardará entre tres y cuatro años, llamando así a la calma ante la tensión generada en los días previos a su anuncio. Representantes de la comunidad internacional, incluidos la Unión Europea (UE) y el Papa Francisco, habían pedido a Trump que reconsiderara su decisión.

El mandatario precisó que la resolución concuerda con la ley aprobada en 1995 por el Congreso estadounidense, que estableció la reubicación de la embajada desde Tel Aviv a Jerusalén y que había sido pospuesta por sus antecesores. Un acto que daba a entender que Jerusalén era un asunto sobre el que israelíes y palestinos debían negociar para lograr un acuerdo.

“Esto no es nada más ni nada menos que un reconocimiento de la realidad. Además es lo correcto. Después de más de dos décadas de posponer (la implementación de esa ley), no estamos más cerca de un acuerdo duradero de paz”, dijo Trump.

Ante las tensiones generadas en Medio Oriente, el mandatario pidió que “las voces de la tolerancia se impongan a las del odio. Es hora de que todas las naciones civilizadas respondan a los temas que generan desacuerdo con debate, no con violencia”.

Conflicto

Tras la primera guerra árabe-israelí (1948) la Ciudad Santa fue dividida en dos partes: Jerusalén este, bajo control árabe; y Jerusalén oeste, en manos de Israel. Pero durante la Guerra de los Seis Días (1967) Israel tomó control sobre Jerusalén este y en 1980 la declaró como su capital.

Sin embargo, los palestinos no reconocen dicha declaración. Así, tanto Israel como Palestina consideran a Jerusalén como su capital, convirtiendo a la ciudad en uno de los ejes centrales de la disputa que enfrenta a ambos territorios. Estados Unidos se convirtió en el único país en reconocer a Jerusalén como capital de una de las partes en conflicto.