¿Cómo se evitan las típicas metas imposibles de fin de año?

Carola Julio

Jueves 28 de diciembre de 2017

Bajar 10 kilos de sopetón, por ejemplo, es algo que debiera descartarse de plano de las ambiciones personales.

Plantar un árbol, escribir un libro, tener un hijo. Algunas personas tienen metas ambiciosas en la vida, y aunque el cliché pese, objetivos como los anteriores aparecen en estas fechas como un fantasma que quizás nunca podremos capturar.

En la experiencia de esta humilde reportera, ponerse una meta más grande que terminar esta nota a tiempo, es una tarea demasiado vasta para poder alcanzar, y eso del paso a paso parece tener más efecto. En esto concuerdan los especialistas.

En una fecha tan crucial, ponerse metas demasiado grandes puede jugarnos en contra. Lo mejor, por nuestra salud mental, es ir con una clara y más pequeña, cosa de sentirnos realizados cuando la conseguimos.

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Misión imposible

Dentro de las metas más comunes e imposibles que nos proponemos en estas fechas, está bajar de peso. Y no solo eso, sino que hacerlo rápido y quedar regios. Para Valentina Uauy, nutricionista de la red salud Christus UC, esta es una tarea que no puede ser vista a la ligera porque, lamentablemente, no sucede de un día para otro.

“Hay que destacar que a fin de año tomamos conciencia de que se acerca el verano y se viene todo encima. Ahí hay un punto importante que es planificarse con anticipación”, dice la especialista. Y la clave: paciencia y voluntad.

“Hay que ir haciendo cambios alimentarios y estos se hacen de a poco. Si haces un cambio muy brusco no generas adherencia. También hay que proponerse metas realistas, destaca, y además advierte que lo rápido sale caro. “Una dieta flash o un ayuno prolongado es algo muy riesgoso para la salud de las personas”.

Marcela Babul, siquiatra de red salud Christus UC, rescata el poder de lo sencillo, mirarse a uno mismo y construir desde ahí en adelante. La especialista en salud mental, sostiene que el cierre de un proceso es necesario y que la convención social dicta que a fin de año este se hace de manera más patente. “A veces nos ponemos metas que son mucho más difíciles de llegar y se nos olvida lo básico. En la medida que tengo mis necesidades cubiertas voy a poder aspirar a otras metas”. Y agrega que la chispa de motivación es el desafío, pero siendo realistas.

“Más que centrarse en el resultado, hay que concentrarse en cómo cambiar el procedimiento, las etapas para que yo gane en un cambio de estilo de vida, cómo puedo cambiar el proceso, qué puedo modificar en cada etapa”, reflexiona la especialista.

Felipe Mora, sicólogo de Vidaintegra, concuerda con las opiniones anteriores. “Lo que hay tener en cuenta es que las metas sean reales” asegura con aplomo. “En general proponerse metas en estas fechas es súper saludable. Lo importante es considerar la atingencia y contingencia. Todos soñamos con ganarnos el Kino, pero si no lo juegas es imposible. He escuchado muchas veces eso. Considerar metas imposibles es más un saludo a la bandera que una meta real”. Para el sicólogo, no solo se trata del resultado. Es mejor amar la trama que el desenlace. Y hacer una revisión del proceso. Y lo crucial, según el experto, es la motivación y lo necesaria que puede ser una meta a nivel personal. Esa es la clave del éxito.