Buddy Richard: "Yo creo que me quedan unos dos años más de carrera"

Ignacio Silva

Martes 05 de diciembre de 2017

El cantante y compositor habla de su momento actual, adelanta su próximo gran proyecto y anuncia su retiro. “Los años pasan y la hueá te cansa”, dice.

Buddy Richard asume que estaba confundido cuando, hace unos días, lo contactaron para cantar en uno de sus últimos eventos. “Era de la Junji. Al principio no entendía qué tenía que hacer yo ahí, en la Junta de Jardines Infantiles. ¿Se supone que les tenía que cantar a las guaguas? Al final eran profesoras que jubilaban, entonces les entregaban sus premios, diplomas, y les cantaba Buddy Richard”, relata entre risas el veterano cantante.

Con la anécdota, el autor de clásicos del cancionero local como Si me vas a abandonar, Tu cariño se me va y Mentira explica lo activa que sigue su agenda, una que -argumenta- aunque no aparezca en prensa sigue siendo intensa y diversa. “Hay que trabajar. Antes había como seis casinos, ahora hay como 40 y yo me lo paso cantando ahí y en donde me llamen. Lo que pasa es que no sale en la tele”, reflexiona Richard, y luego complementa: “En realidad, ir a cantar a un casino no es noticia, eso es verdad. A menos que se incendie la hueá o me agarre a combos con el dueño”.

Su próxima fecha, de hecho, es esta semana: el jueves, el cantante presentará un show íntimo en el Espacio Belloni del Barrio Bellavista (Atrápalo.cl).

-¿Cómo se siente hoy en día sobre el escenario?
-Bien. Lo que pasa es que yo fui muy deportista, entonces tengo muy buena salud y energía. Además, casi no me ha bajado el registro de la voz, que lo normal es que baje. Aparte, ando con mis músicos, que son muy buenos y sonamos muy bien. Eso llama la atención.

ACTO FINAL

Era fines de 1969. Mucho antes de cantar en casinos y eventos de la Junji, Buddy Richard se propuso hacer el show más grande de su, por esos días, novel carrera: un concierto sinfónico en el Astor, el teatro de la época reservado sólo para grandes figuras.

“Ese concierto lo hice para ver si podía convertirme en un artista de verdad, porque hasta ese entonces me dedicaba a puro huevear. O sea, era un cabro de 20 años y a esa edad uno quiere grabar para ir a la playa, para que te conozcan y para agarrarte a las minas, ganarte unos pesos y comprarte un auto”, define el músico.

El concierto, en el que Richard trabajó junto a Jorge Pedreros (“El chino de hecho me echó de una patá al escenario, porque yo estaba súper nervioso”) y Horacio Saavedra en la dirección, fue editado luego en un longplay que se transformaría en uno de los éxitos de la época y que ayudaría a cimentar su fama como uno de los principales valores de la Nueva Ola.

Y ahora, casi medio siglo después, vuelve a inspirar una iniciativa en la carrera de Buddy Richard. “Lo único que me llama la atención hacer ahora es un sinfónico parecido al del Astor, pero esta vez con toda una sinfónica, 100 músicos. Ojalá empezar en el Municipal”, revela el cantante.

-¿Eso va en serio?
– Sí, ya estamos trabajando en eso con Horacio y una empresa, pero no sé si irá a resultar. Ojalá que sí; sería la última hueá chora que haría.

-¿Su idea es seguir tocando hasta cuando se pueda?
-No. Lo que pasa es que yo me he casado dos veces y tengo una hija de 20 años que está en la universidad estudiando odontología. Pero mis hijas más grandes me han dado la pila de nietos y yo soy el hueón que está pagando las universidades y los veraneos. Así que estoy obligado a trabajar, pero quiero hacerlo por un par de años más no más porque ya tengo 74 años, aunque físicamente estoy bien y no tengo mayores achaques.

-¿Ya tiene pensado el retiro?
-O sea, no quiero decir que me voy a retirar ni nada de eso, pero los años pasan y la hueá te cansa, te cabrean los viajes, las esperas en los aeropuertos y todas esas cosas. Yo creo que me quedan unas dos temporadas más.