Salvador Cocina y Café: una inversión

Sebastián Alburquerque

Miércoles 01 de noviembre de 2017

No es barato, pero acá se pueden probar platos memorables, y en pleno centro de Santiago.

Esta sección cree firmemente en que se puede comer rico y barato. Gastar diez lucas por cabeza en salir a comer no es algo que la mayoría de la gente pueda hacer todos los días, pero en ocasiones especiales o cuando es principios de mes y existe la ilusión, al menos, de la abundancia, vale la pena darse un gusto. La idea es que esas diez lucas se inviertan en una comida memorable.

Salvador Cocina y Café no es barato. El menú de almuerzo sale $9.900, pero desde su inauguración en 2012 que periódicamente protagoniza los rankings especializados como mejor restaurante, y en esta era de las omnipresentes redes sociales, sus platos dan vueltas por los feeds de Instagram. Así que se emprendió el rumbo nomás.

Hay dos menús de almuerzo. Uno más tradicional en sus ingredientes, y otro hecho en base a cortes de carne descartados u olvidados. En la visita se pidió una entrada de palta rellena con quínoa y pepino, con aderezo dulce y ácido de granos de mostaza y hojas de la misma planta. No sólo estaba muy rico, la combinación de sabores era entretenida: la palta era cremosa, la quínoa al dente y los granos de mostaza contrastaban con lo dulce. Y de sorpresa, debajo de la misma palta, había un poco de romesco. Rico.

El fondo era un “cremoso” con setas. Un arroz común, hecho en crema de zapallo, con cebollín, champiñones ostra y parís, con lonjas de queso de cabra encima. Muy rico, y abundante el plato. Pero resultó un tanto decepcionante el abuso del plural en “setas”, porque no eran tantas y los parís estaban un poco no-tan-nuevos, y el arroz estaba un poco sobrecocido. Está bien; la idea de Salvador Cocina y Café es rescatar insumos baratos y darles nueva vida a través de una cocina rica y entretenida, pero por lo mismo, esas diez lucas invertidas en el menú deberían reflejarse también en esos detalles.

Pero son eso, detalles. No se me ocurre en qué otro restaurant se puede comer platos de autor a este precio. Así que si puede, vaya. Además el menú incluye té helado con mango, postre y café.

Bombero Ossa 1059, Santiago.