Marmota: En honor al "seco" Oliver

Ignacio Tobar

Miércoles 29 de noviembre de 2017

Un mes de vida tiene este café que en su carta tributa al chef británico con un acertado sánguche que mezcla menta y parmesano. Una joyita escondida en Ñuñoa.

Como un lugar a escala. Así es el acogedor Café Marmota, que hace poco más de un mes abrió en Emilia Téllez 4744. Un barrio ñuñoíno atrapado en otra época, lejos de lo gigantesco de la ciudad. Los hermanos Miranda acomodaron el antejardín de su casa con sillones de palets y pequeñitas mesas para ofrecer un servicio personalizado con una carta con muchos aciertos. El primero es el Oliver, en honor al cocinero británico Jamie Oliver, según explican los dueños. Se trata de una tostada con notas de ajo y pasta de arvejas que va acompañado de menta con parmesano y queso de cabra. Todo bañado con un chorrito de aceite de oliva. En el café confiesan que vieron una y mil veces la receta de boca de Oliver hasta que consiguieron imitarla con destreza. El pan de vocación casera es exquisito, crujiente y el ajo no molesta, suavizado por la pasta de arvejas y el oliva.

Otros de los puntos fuertes del local es la hamburguesa vegana. Está buenísima. Es más contundente gracias a la “carne” de poroto negro y hongos, que se mezcla con pepino dulce y pasta de tomates secos. Rico, rico. El placer lo complementan las hojas verdes y la mayo, vegana como la hambuguesa. Es un acierto y creación propia del local, que recibe los productos frescos de distintos proveedores y sólo arma el sánguche. La trilogía salada la completa el Cochón Prisco que une carne de cerdo y peras caramelizadas en ciabatta. Se nota que los dueños estuvieron un año completo preparando la carta, probando sabores, ensayando combinaciones.

Y si le parece muy gourmet la oferta salada, apele a un clásico: palta y tostadas. Rico pan otra vez, rústico con buena cáscara tostada y miga blandita al paladar. El té, por si las moscas, lo preparan ahí mismo. Y, obvio, también hay dulces como los rollitos de canela. El lugar, con ampolletas de bola y cojines vintage, hace que la comida sea una excusa para conversar. Hora ideal, cuando cae la tarde. Marmota abre hasta las 21 horas.

  • Café Marmota
  • Emilia Téllez 4744, Ñuñoa.