Ley Cholito: se admite querella de ONG por gatos en balcón

Natalia Heusser

Lunes 13 de noviembre de 2017

Se trata de la primera acción judicial interpuesta por una agrupación animalista que pasa al Ministerio Público.

La Fundación Felinnos presentó una querella por maltrato animal por el caso de los once gatos abandonados en el balcón de un departamento ubicado en el piso 22 de un edificio, en pleno centro de Santiago.

La acusación por maltrato por omisión ya fue declarada admisible por el Séptimo Juzgado de Garantía de Santiago, por lo que fue remitida al Ministerio Público, ente que iniciará la investigación. Esta etapa es previa a la formalización del implicado y a la discusión de salidas alternativas u otros posibles escenarios (como un juicio abreviado).

El abogado Cristian Apiolaza explica que la acción judicial es en contra del hombre que vivía en el domicilio con los felinos, quien se encuentra identificado. Además se trataría de la primera querella declarada admisible con la nueva Ley de Tenencia Responsable o Ley Cholito, que realizó modificaciones al Código Penal y creó una norma específica que permite que las ONG puedan querellarse sin inconvenientes.

“Si bien el delito tiene pena de cárcel, con un máximo de tres años, o de multa, es probable que el caso termine con suspensión condicional del procedimiento. En caso de que la persona tenga antecedentes previos y no una irreprochable conducta podría cambiar el escenario”, señala Apiolaza a La Hora.

Por la cantidad de antecedentes que existen, como los testimonios de testigos y de la propia persona en cuestión, se estima que las indagatorias duren hasta tres meses.

El hecho ocurrió en septiembre pasado. Gracias a la gestión de la PDI, la Fiscalía y el municipio de Santiago se pudo ingresar al domicilio donde se encontraban las mascotas en pésimas condiciones.

“Aparte de estar asustados se encontraban bajo condiciones de higiene inaceptables. Vivían en un balcón pequeño, todos juntos, sin cajas de arena, sin agua fresca, no se podían acicalar y los alimentaban una vez al día. Presentaban un pelaje amarillo por la orina impregnada y tenían muchas motas producto de las fecas que tenían pegadas”, cuenta Verónica Basterrica, directora de Fundación Felinnos.

Ella fue a buscar a los gatos, los que fueron entregados voluntariamente por el dueño del departamento. Luego de una evaluación clínica y etológica, se les creó un lugar especial donde hoy pasan sus días. Tienen a disposición un jardín, camas y se les habilitó un sitio para que se puedan esconder.

“Están en rehabilitación y algunos de ellos fueron esterilizados. A lo mejor dos o tres de los once gatitos podrían ser adoptados en algún momento, pero están muy dañados y con estrés por la privación de espacio e higiene. Puede que la mayoría nunca recupere su estado normal”, dice Basterrica.