Las maravillas de Gal Gadot en La liga de la justicia

Felipe Morales

Miércoles 15 de noviembre de 2017

La israelí vuelve a lucirse como Wonder Woman en la nueva entrega de DC Comics. Batman, Flash, Aquaman, Superman y Cyborg la escoltan.

El tiempo le dio la razón al director Zack Snyder. Cuando el cineasta anunció que la israelí Gal Gadot se pondría en los zapatos de la Mujer Maravilla en la película Batman vs. Superman (2016), varias voces se alzaron en su contra.

El reclamo apuntaba a que era una cara poco conocida para hacerse cargo de un rol tan importante, pero él defendió su apuesta asegurando que la también modelo estaba a la altura del desafío. Y así fue.

Su irrupción en Batman vs. Superman fue uno de los puntos más valorados por la crítica y el público, quienes terminaron por entregarle su respaldo en Wonder Woman (2017), el primer filme en solitario de la princesa amazónica.

Hoy Gadot vuelve a brillar de la mano de Batman (Ben Affleck), Aquaman (Jason Momoa), Flash (Ezra Miller) y Ciborg (Ray Fisher) en La liga de la justicia, filme con que Warner y DC Comics buscan conquistar el público que, hasta ahora, han preferido las cintas de Marvel.

Más allá de ser la única mujer del grupo, Gadot da cuenta que el rol le cae como anillo al dedo. Su participación no se limita a ser el personaje contenedor y emocional de la banda, sino que protagoniza gran parte de las explosivas secuencias de acción del filme. Es la mano derecha de Bruce Wayne al momento de reunir a la liga, con quien parece desarrollar un nexo más allá de la amistad.

Gadot es pieza clave para que la cinta funcione, y así lo entendió DC que -ya sea por guión o edición- le da espacio más que suficiente para alzarla como reina de su universo cinematográfico.

El peso de la crítica

¿Cómo es posible que una película sea odiada o amada, pero que no logre un punto medio? Eso es lo que se ha preguntado en los últimos años la dupla DC y Warner, que no hay podido aunar las impresiones del público con las de la crítica especializada. Pese a recaudar más de US$800 millones, y convertirse en pieza de culto para los comiqueros, Batman vs. Superman fue lapidada por críticos que cuestionaron su tono oscuro y la densidad de su trama. La producción hizo su mea culpa, asegurando que el filme no tenía el toque familiar y universal que el género exige, y dio muestras de su retracto con Wonder Woman, la cinta sobre el origen de un héroe más exitoso de la historia.

Con La liga de la justicia vuelve a presentar una historia simple, directa, sencilla, ágil, dinámica, efectista, con personajes de gusto popular, aunque sin caer en los chistes excesivos que han marcado las últimas entregas de Marvel.

El pecado, esta vez, va de mano de la edición. Justice league es la cinta de superhéroes de menor duración (120 minutos exactos), y se aprecia. Varias de las tomas mostrada en los trailers no están, y en ocasiones las escenas parecen ir demasiado rápido. Aún así, el filme funciona, y da sorpresas tanto a los amantes de los cómics como a quienes sólo conocen los personajes a través del cine o la TV.

A favor, la música de Danny Elfman. Aunque su composición no alcanza la potencia que Hans Zimmer evidenciara en la trilogía El caballero de la noche y en la propia Batman vs Superman, el autor saca un inesperado as bajo la maga: en su banda sonora revive melodías clásicas del Superman de los ’70 (compuesta por John Williams) y el Batman de los ’80 que él mismo creo, coqueteando con los recuerdos de los más nostálgicos.