La lucha por salvar a médico ilustre condenado a muerte

Cecilia Rivera

Domingo 12 de noviembre de 2017

Prestigiosas instituciones científicas en las que trabajó y agrupaciones humanitarias de todo el mundo han exigido su liberación.

En abril de 2016 el prestigioso médico iraní experto en emergencias y catástrofes, Ahmadreza Djalali, fue arrestado por el gobierno de su país tras ser acusado de espiar para el Mossad, el servicio de inteligencia de Israel. A fines del mes pasado el científico fue condenado a muerte.

Desde su encarcelamiento, diversas organizaciones científicas y humanitarias como Amnistía Internacional y el Instituto Karolinska, que cada año elige el Nobel de Medicina, han pedido su liberación por considerar injustas las acusaciones del gobierno iraní. Y han denunciado las presiones y torturas a las que estaría siendo sometido.

Tras conocer el veredicto, los rectores de la Universidad del Piemonte Orientale (Italia), la Vrije Universiteit Brussels (Bélgica) y el Karolinska (Suecia) emitieron una carta conjunta en la que rechazan la sentencia y emplazan a la comunidad internacional a apoyar a Djalali.

El científico trabajó para esas instituciones a lo largo de su carrera. En ellas coordinó diversos programas de investigación, entre ellos, tres proyectos subvencionados por la Comisión de Investigación de la Unión Europea. Su área de trabajo era sobre la preparación de los hospitales ante ataques terroristas que pudieran ser perpetrados con armas químicas, biológicas o nucleares. Entre 1997 y 2007 trabajó en diversas instituciones públicas del gobierno iraní.

Según el sitio lavanguardia.com, los Ministerios de Exteriores de Suecia e Italia también se unieron para intentar revocar la sentencia a través de sus contactos diplomáticos, mientras que varias organizaciones han difundido comunicados, convocado concentraciones y recolectado firmas en todo el mundo.

«Su esposa y sus dos hijos, una niña de 14 años y un niño de cinco, desde Suecia, donde reside la familia, pidieron la intervención del Papa Francisco a través de Facebook.

Acusación

Las autoridades de Irán creen que el médico entregó información sobre sus instalaciones militares y nucleares al Mossad, así como la dirección de científicos relacionados con estos ámbitos.

Según el gobierno, Djalali confesó que se reunió con varios oficiales del Mossad y que facilitó información sensible a cambio de dinero y ayuda para obtener un permiso de residencia en Suecia, donde se desempeñaba desde 2008.

Recientemente, un amigo anónimo del científico divulgó una carta escrita por el médico desde la cárcel de Evin, en Teherán, en la que niega todas las acusaciones y asegura que su gobierno le persigue por negarse a espiar para su país.

En la misiva, que fue publicada en el diario italiano La Repubblica, Djalali cuenta que en 2014 el servicio de inteligencia iraní le pidió conseguir información sobre planes contra el terrorismo en Europa.