¿Es importante el tamaño?

Julio Salviat

Domingo 01 de octubre de 2017

La polémica se instaló desde que Jorge Sampaoli sorprendió al mundo futbolístico instalando a Gary Medel como defensa central.

Las voces contrarias a la medida no se hicieron esperar: el gran déficit de las selecciones chilenas ha sido históricamente la debilidad en el juego aéreo defensivo. Una constante interrumpida de cuando en cuando por duplas incomparables, como la de Elías Figueroa y Alberto Quintano.

Por esos días -comienzos de 2013- uno que había tenido experiencia en mundiales, Pedro Reyes, afirmaba que “se necesita una estatura mínima en arqueros y defensas centrales, sobre todo en la competencia internacional”.

Sampaoli murió con la suya, y Juan Antonio Pizzi, el actual entrenador, siguió sus aguas: Medel sigue siendo el dueño del puesto. Y más todavía: hace dupla con otro que tampoco es muy alto: Gonzalo Jara.

El central de baja estatura no ha sido la norma en el fútbol chileno, pero tampoco ha escaseado. Ya en el Mundial de 1962 se vio a Humberto “Chita” Cruz (1,65m) disputando centros con el espigado centrodelantero de Yugoslavia, tal como se las había ingeniado para anular al ecuatoriano Alberto Spencer en las Clasificatorias para Inglaterra ’66 y como se las arreglaría frente a italianos, rusos y coreanos del norte en ese Mundial.

Casos como el suyo hubo varios: por ejemplo, dos acompañantes de Quintano en la Roja, Gustavo Laube y Juan Rodríguez. Ninguno desentonaba.

En el Mundial de España, Luis Santibáñez dispuso línea defensiva con tres gigantes: Figueroa, René Valenzuela y Mario Soto. No le fue bien. En cambio, el Colo Colo de Mirko Jozic, ganador de la Copa Libertadores en 1991, alineó en el centro de la zaga a uno espigado, Javier Margas, y otro bajito, Miguel Ramírez, y le fue estupendo.

Lo cierto es que no hay recetas infalibles. A la Roja le ha ido muy bien con Medel, porque -igual que los otros “enanos” mencionados- es bueno para marcar, anticipa bien, se eleva con naturalidad y sabe hacer mañas cuando está en el aire.