Allanamientos y detenciones elevan la tensión en Cataluña

Cecilia Rivera

Miércoles 20 de septiembre de 2017

La Guardia Civil registró oficinas del gobierno regional y arrestó a altos funcionarios. La medida originó multitudinarias marchas en varias ciudades.

En un intento por frenar el referendo independentista convocado por el gobierno regional de Cataluña para el 1 de octubre, la Guardia Civil (policía) española registró este miércoles unas 40 oficinas del gobierno catalán y arrestó a catorce altos funcionarios.

La medida supone la mayor ofensiva judicial contra la consulta que busca iniciar la separación de Cataluña de España y que fue suspendida hace unos días por el Tribunal Constitucional (TC). Entre los detenidos figuran el secretario general de Economía, Josep Maria Jové, y el secretario de Hacienda, Lluís Salvadó.

Según la Corte Superior de Justicia de Cataluña, los detenidos enfrentan cargos por prevaricación, malversación de caudales públicos, desobediencia al TC y revelación de secretos. La entidad no dio más detalles sobre la investigación.

El operativo fue repudiado por el gobierno catalán. En un discurso televisado, el presidente regional, Carles Puigdemont, acusó al gobierno central del Presidente Mariano Rajoy de suspender “de facto la autonomía de Cataluña” y aplicar “un estado de excepción”.

“Condenamos y rechazamos las acciones antidemocráticas y totalitarias del Estado español”, enfatizó Puigdemont, quien realizó un enérgico llamado a los catalanes para que acudan en masa a votar el 1 de octubre. Ello, en clara rebeldía a las disposiciones judiciales y las advertencias del gobierno central, que intenta impedir la consulta a toda costa.

La policía también allanó imprentas, oficinas de periódicos y empresas privadas de mensajería para retirar folletos de la campaña soberanista y manuales con instrucciones para gestionar los puestos de votación y las urnas. La Guardia Civil confiscó unas diez millones de papeletas de votación.

Protesta del Barça

Tras las detenciones de miembros del gobierno regional, miles de catalanes salieron a las calles de las principales ciudades a protestar contra el actuar de la justicia y el gobierno central. En Barcelona, unas diez mil personas marcharon frente al departamento de Exteriores al grito de “fuera las fuerzas de ocupación” y “votaremos”.

En Valencia también se realizó una multitudinaria marcha. En Madrid, en tanto, la céntrica Puerta del Sol fue escenario de un duro enfrentamiento verbal entre grupos a favor y en contra del plebiscito independentista.

Ante los hechos de la jornada, el Club de Fútbol Barcelona, a través de un comunicado, expresó su apoyo a “todas las personas, entidades e instituciones que trabajan para garantizar la libertad de expresión y el derecho a decidir”, y condenó “cualquier acción que pueda impedir su ejercicio pleno”.

Durante la noche, Rajoy instó al gobierno catalán a detener “las actuaciones ilegales” y a abandonar sus propósitos. “Saben que el referendo no se puede celebrar. Estamos a tiempo de evitar males mayores. El proyecto ilegal y de ruptura no tiene ningún futuro ni cabida en un Estado democrático. Carece de respaldo internacional, amparo jurídico y del apoyo de una mayoría de catalanes”, dijo el Presidente.

Los sondeos muestran una opinión muy dividida de los ciudadanos frente a la idea de independencia.