Venta de calle privada desata guerra en San Francisco

Cecilia Rivera

Jueves 10 de agosto de 2017

Una pareja de inmigrantes compró el asfalto y quieren arrendar el espacio a los antiguos propietarios. 

Los residentes del lujoso condominio Presidio Terrace de San Francisco, en California, Estados Unidos, están molestos, pues la calle en la que se emplazan sus mansiones- avaluadas en más de treinta millones de dólares- fue rematada por el gobierno local y ahora los nuevos dueños quieren cobrar por el uso del asfalto.

Sí, tan insólito como suena. Resulta que la asociación de propietarios del condominio no pagó los impuestos correspondientes durante 30 años, lo que generó una deuda de 994 dólares ($644 mil). San Francisco tiene 181 calles privadas obligadas a pagar impuestos.

Al ver que nadie respondía las solicitudes de pago, en 2015 la oficina de impuestos de la ciudad decidió rematar la calle, las veredas, los estacionamientos y los jardines, sin avisarle a los residentes del condominio. Los mejores postores fueron Michael Cheng y Tina Lam, una pareja de ingenieros asiáticos que vive en San Francisco y pagó 90 mil dólares, unos 58 millones de pesos, por el particular terreno que se subastó por internet.

La pareja adquirió la propiedad a ciegas, sin imaginar los dividendos que les traería. “No puedo permitirme una mansión aquí, pero si puedo ser dueña de una calle. Estoy feliz de tener una calle”, dijo Lam a la radio KCBS.

Los propietarios de las 38 mansiones de Presidio Terrace se enteraron que ya no eran dueños de la calle y de sus 120 espacios para estacionar hasta mayo de este año, cuando recibieron una carta de los nuevos dueños informándoles su intención de arrendar los espacios comunes de la calle.

Batalla legal

Los residentes acudieron a la Junta de Supervisores y la asociación de propietarios demandó al municipio de San Francisco y a la pareja de Michael y Tina, para bloquear o anular la compra.

Su principal argumento es que las facturas tributarias fueron enviadas a una dirección errónea, pues la asociación de propietarios había cambiado de sede, por lo que no se enteraron de la deuda. “Nadie se enteró de la subasta, ni de la pérdida de esos terrenos”, señalaron molestos los vecinos en un artículo del diario San Francisco Chronicle.

A ello se suma que la oficina de impuestos no les habría notificado la subasta. Sin embargo, Amanda Fried, representante de la oficina de impuestos de la ciudad, replicó que “el 99 por ciento de los dueños de casas en San Francisco saben lo que tienen que hacer y pagan sus impuestos a tiempo. Además, mantienen sus direcciones actualizadas”.