Lienzo humano: "No soy un pedazo de carne"

Carola Julio

Martes 29 de agosto de 2017

Rodrigo Villalobos entrena una hora diaria para tener una espalda firme para el dibujo.

Dieciséis cuerpos. Dieciséis espaldas, dieciséis muslos. Esta cantidad de personas son los lienzos humanos seleccionados para el Panamericano de Tatuajes que se realizará el 30 de septiembre en Las Condes.

Para Rodrigo Villalobos, uno de los seleccionados, la experiencia es un “sueño hecho realidad” y cruza los dedos para que el diseño que le toque ese día sea de tipo oriental en black and grey, ya que los temas son al azar.

El tatuaje es ejecutado por dos expertos que trabajan al mismo tiempo durante unas cinco horas, por lo que es importante la resistencia física al dolor.
Villalobos se prepara “haciendo un poco más de ejercicio, todos los días una hora para que esté la espalda firme”, y cuenta que a pesar de los nervios, está muy emocionado.

“Este ha sido un sueño de toda mi vida, tener un tatuaje en la espalda. Yo no me voy a rendir, voy a estar ahí, no voy a escaparme”, asegura. El joven seleccionado ya tiene 20 tatuajes y ha estado en manos de un tatuador por casi seis horas.

Para la elección de los lienzos humanos que serán tatuados en la experiencia se convocó a un casting de espaldas y muslos al que asistieron 80 personas. Los dieciséis seleccionados fueron elegidos por el organizador del torneo, Gabriel Puas.

“Fue extenuante, entrevisté a 80 personas, estuvimos seis horas entrevistando gente, porque tuvo una alta convocatoria el llamado, así que súper contento. Estuvo entretenido eso sí, la gente súper participativa. Lo que rescato es que todos querían tener una pieza única, que fue lo que más se repitió de la gente que vino al llamado”, dijo Puas.

Los requisitos para ser seleccionado consistían en contar su experiencia respecto a tatuajes anteriores y mostrar la espalda o el muslo disponible para el trabajo.
Quienes tenían tatuajes pequeños o no tenían experiencia con jornadas largas de tatuajes no fueron seleccionados.