Fries & bites: dulce, dulce fritura

Sebastián Alburquerque

Viernes 22 de septiembre de 2017

Este nuevo local de fritangas, en Providencia, tiene unos camotes fritos tan ricos que te hacen olvidar que estás comiendo al lado de un paradero de micros.

Se supone que fueron los belgas los que inventaron la papa frita. Tomaron la papa, uno de los más deliciosos botines que Europa usurpó de América, la cortaron y le dieron un baño de aceite hirviendo, y nació la fritura preferida del mundo entero. ¿Es comprobable el origen de algo tan extendido como la papa frita? Poco probable, pero da lo mismo: los belgas juran que ellos guardan el secreto de la papa frita perfecta.

Y en Providencia, al lado de lo que será una nueva estación de metro, está Fries & Bites, que se promociona como lo más cercano a una friterie belga. Obviamente tienen papas fritas, además de camote frito, salchichas rebosadas en batido y fritas (corndog, el primo gringo no tan lejano de la chaparrita) e incluso churros, por si algún estómago sin fondo quiere postre. Los precios son baratos: nada cuesta sobre los $3.000. Se pidió una porción de mix de papas fritas y camote por $2.150, dos corndogs por $1.990 y una porción de tres cheese jalapeño bites, unas bolitas de queso crema y el mentado ají por $1.290.

Las papas están cortadas en onditas, lo que hace que la fritura abarque más área de la papa (así lo ha comprobado la ciencia), y por dentro son muy suaves. Ni rastro de ser prefritas, así que muy bien. Pero son los camotes fritos los que impactaron. Son ultra crujientes y dulces por dentro. Parecían estar cubiertos en un ligerísimo batido, casi imperceptible, que los hacían mucho más crujientes que los camotes horneados, la cocción más común de este noble tubérculo.

Las bolitas de queso crema eran suaves y tiernas, pero el corndog… bueno, las salchichas utilizadas no son las que comprarías para hacerte completos en la casa, y el batido sólo le aporta más grasa a algo que de por sí ya tiene mucha grasa. Habrá a quienes les guste, asumo. Todo viene con cinco salsas a elección, y las mejores eran la sweet chilli (con ají cacho de cabra ahumado), la de mostaza dulce y la mayo con ciboulette. Eso sí, esto no es un restaurant, es comida al paso, con unas pocas mesas próximas a un paradero de micros. ¿Son así los locales de papas fritas en Bélgica? Lo dudo. Pero esos deliciosos camotes fritos hacen que todo valga la pena.


Fries & bites: Av. Providencia 2320, Providencia.