El vino podría arreglar las calles de Santiago

Carola Julio

Jueves 13 de julio de 2017

El orujo puede ser usado como antioxidante para el asfalto, aumentando su vida útil.

El vino podría salvar el pavimento. Aunque esto suena a una idea rupturista, es lo que consiguió un equipo de ingenieros de la Universidad Católica.

Encabezados por el profesor Guillermo Thenoux, el grupo logró mezclar el orujo, un residuo de la vendimia, con el asfalto y hacer que éste último mejorara su vida útil disminuyendo el agrietamiento del pavimento gracias a los conocidas características antioxidantes.

“Siempre se ha dicho que el vino es bueno para la salud y te alarga la vida por sus particularidades químicas. A través de un proyecto Fondecyt pude adquirir un equipo muy sofisticado y asegurarnos que era medible la disminución de la fatiga del material, y que los resultados eran válidos científicamente”, dice el investigador.

El proceso para mejorar el pavimento comienza con la reducción del orujo a un polvo que se combina con el asfalto. En el proceso se produce una reacción química desencadenada por los polifenoles, sustancia antioxidante que permite evitar las grietas y alargar la vida útil del material reduciendo la falla por fatiga en hasta un 14%. “Es una forma de darle uso a un material que, en general, se bota”, dice Thenoux. Y además agrega que “yo creo que nos pone en un liderazgo de entender el proceso de envejecimiento de los pavimentos”.

Los investigadores sostienen que el orujo podría ser la fuente de antioxidantes más promisoria, considerando que un 20% de la producción mundial de uvas se transforma en este residuo.