¿Por qué los arriendos del centro están por las nubes?

Natalia Heusser

Jueves 08 de junio de 2017

La idea de vivir cerca del trabajo lleva a gente con mayor poder adquisitivo a vivir en este sector. Se prevé que en unos años más el precio sería insostenible.

No solo los precios de las viviendas suben como la espuma, también lo hacen los arriendos de departamento, sobre todo en sectores de Santiago centro y sus alrededores.

Un departamento de un dormitorio en el centro oscila entre $300 mil y $350 mil. Según la consultora de asesoría inmobiliaria y financiera Colliers International, con sede en Chile, el aumento del valor de los arriendos va a la par con el de los valores de las viviendas. En promedio la tasa anual de crecimiento del precio de los arriendos puede estimarse entre 4 y 6%. Por ejemplo, si el arriendo hoy está en $350 mil, en un año más ya estaría en $370 mil.

Pero eso no es todo porque si son zonas con mucha demanda, como sectores de la comuna de Santiago, Providencia, Ñuñoa y San Miguel el valor incluso llegaría a $378 mil (un 30% sobre ese 6% anual de crecimiento).

Reinaldo Gleisner, consultor del área de Brokerage de Colliers International, explica que el incremento se debe a que hay más requerimiento de compradores-arrendatarios que oferta disponible, al crecimiento de ingresos personales y a la cercanía de los sectores apetecidos con las oficinas. “Las opciones tradicionales de casas están a una distancia creciente del lugar de trabajo. El evidente problema del transporte urbano, hace valorar cada vez más la cercanía a los lugares de trabajo. Las personas buscan esquivar los tiempos de traslados cada vez más extensos y de mayor incomodidad por el creciente hacinamiento en el metro. Las opciones de arriendo en la zona central de la ciudad, permiten comprar tiempo libre a las personas, a la vez que mejorar sus condiciones de vida. Esta es una tendencia, de la que la ciudad no se ha hecho cargo de un modo eficiente; pero es también un problema latente en otras grandes ciudades como Nueva York, Berlín o Londres. La tendencia al alza es una tendencia de largo plazo, que sin dudad se va mantener, afectada por las fluctuaciones de los ciclos económicos”, señala.

edificios san miguel 1

Un proyecto de investigación Fondecyt liderado por el profesor Ernesto López, del Departamento de Urbanismo de la Universidad de Chile, se encuentra estudiando desde el 2015 el proceso de reestructuración urbana de cuatro barrios del centro y peri-centro (anillo que bordea el centro) del Gran Santiago: Barros Luco (San Miguel), Plaza Chacabuco (Independencia), Beauchef (Santiago Centro), y sector Alameda-General Velásquez (Estación Central).

Del total de las personas que viven en estos lugares un 23.2% de ellas están arrendando departamento. Además, un 40% del total de quienes alquilan, destinan entre un 26% y un 40% de su sueldo para estos fines. “Por ejemplo un departamento de 35 metros cuadrados a cuadras de La Moneda no baja de 350 mil pesos mensuales. Para poder pagar eso el hogar debe tener un ingreso mensual de por lo menos $1 millón 400 mil. Estos son segmentos de clase media, que le cuesta acceder a la vivienda porque se ha vuelto inalcanzable. Hemos visto que los costos son más caros para aquellos que arriendan que para los que compran”, señala López a La Hora.

Para el docente, el precio del arriendo seguirá al alza. Esto podría provocar que los gastos se vuelvan insostenibles, llevando a un sobre-endeudamiento del hogar o incluso a abandonar el barrio. “Yo esperaría que este tema hiciera crisis. Como sociedad tenemos internalizado que el tema de la vivienda debemos resolverlo por nuestros propios medios, pero eso puede cambiar”, dice.

El deterioro de las nuevas construcciones

Para el profesor de la Universidad de Chile, Ernesto López, Santiago tiene dos características que la diferencian de otras ciudades latinoamericanas. “No hay otro lugar que se densifique con la rapidez que lo estamos haciendo. Por el otro lado, existe una cantidad de flujo de migrantes enorme”.

Este nivel de densificación se ve claramente en los llamados guetos verticales de Estación Central. “Estos entornos tienden al deterioro acelerado y no se han hecho estudios sobre eso. Las inmobiliaias no están construyendo para 60 70 o 80 años y estas construcciones podrían durar menos, pero no sabemos cuánto”.