La lucha por salvar lo que queda de la histórica Villa San Luis

Emma Antón

Martes 13 de junio de 2017

Proyecto inmobiliario destruirá los vestigios de las viviendas sociales. Una agrupación de vecinos quiere evitarlo. Sólo quedan cuatro de los 27 blocks que componían el barrio.

María Cáceres (74) nació en las parcelas que existían detrás del Club de Polo y Equitación San Cristóbal, en Vitacura. Se crió en ese sector e incluso se casó ahí, en el mismo lugar donde daría a luz a todos sus hijos. “Nosotros vivíamos en la ribera del Mapocho, solamente nos separaba un pedazo de río. Cuando habían inundaciones, nos sacaban de ahí para llevarnos a albergues, en el Estadio Nacional o a la Escuela Militar. En las lluvias grandes mi casa peligraba mucho, porque quedaba rodeada por el curso del río; nos separaba solamente una pirca de piedra”, recuerda María.

La situación cambió alrededor del año 1975, cuando junto a varios otros pobladores de la población El Esfuerzo fueron trasladados a la Villa San Luis, ubicada en Las Condes.

El barrio había sido diseñado y construido durante el gobierno de Salvador Allende, como una forma de integrar a miles de familias que habían sido marginadas para que contaran con una vivienda definitiva. En total fueron 27 los blocks que compusieron la villa, a la que llegaron a vivir más de 1.200 familias; alrededor de cinco mil personas.

“Los living comedor eran grandes y las cocinas también, pero angostas. Entre estar viviendo a orillas del río, que a cada rato se salía, vivir en la villa era bueno, era bonito. Era un barrio donde teníamos mucho trabajo”, recuerda María.

En la actualidad no quedan más de 4 blocks, ya que todo el sector que ocupaba la villa fue demolido y en su lugar se erigieron modernos e imponentes edificios. Las setenteras viviendas que aún se mantienen en pie corren peligro, ya que se está tramitando un permiso de demolición para construir nuevas edificaciones.

El cambio

Carlos Figueroa, que forma parte del Comité de Defensa de la Villa San Luis, cuenta que la consolidación del barrio permitió que las familias que trabajaban en Las Condes tuvieran una mejor calidad de vida. Sin embargo, el proyecto no alcanzó a durar ni una década.

“Entre 1976 y 1978 los militares empezaron a desalojar a las familias, ya que pensaron que era un espacio que debía ser destinado a las familias de los militares. A la gente que vivía ahí la sacaron en camiones de basura, a otros se los llevaron o los tiraron directamente a la calle, y a algunos otros los destinaron a viviendas en sectores marginales de Santiago”, explica.

En el caso de María, ella fue destinada a ocupar una vivienda en Pedro Aguirre Cerda. Cuando llegó no tenía luz ni agua, y para habilitar el servicio debía pagar las cuentas impagas de su anterior ocupante. Además, estaba infestada de chinches. “Estos departamentos deben tener más de cincuenta años, aquí vivían militares y ellos se fueron a vivir a los departamentos que nos quitaron”, dice María.

La destrucción

“Cuando llega la democracia, con el decreto 38, en el año 1991, el Ministerio de Bienes Nacionales le cede a los militares la villa, con la condición de que ellos solamente pueden usarla con fines habitacionales. En caso contrario, debían ser inmediatamente devueltos al Ministerio, pero los militares en el año 1996 desconocen el decreto y empiezan a vender los terrenos a inmobiliarias”, dice Figueroa.

El pasado jueves 8 de junio, luego de una reunión del comité con la Municipalidad de Las Condes, se dio a conocer que el proyecto inmobiliario que pretende construirse en el lugar no sólo se encuentra aprobado, sino que además se está tramitando un permiso de demolición de los cuatro blocks que aún quedan. Por ese motivo, el grupo de defensa entregará hoy una carta a la ministra de Educación, Adriana Delpiano, para que acelere la declaratoria que actualmente existe en el Consejo de Monumentos Nacionales. Esto con el fin de que los restos de la villa sean considerados como un monumento histórico, impidiendo la demolición.

Los cuatro edificios están abandonados y en malas condiciones. No obstante, el Comité de defensa de la Villa San Luis tiene como objetivo recuperar este espacio para la comunidad. “Lo que hemos esbozado con arquitectos es hacer un espacio de memoria histórica para la comunidad, un espacio de cultura y educación cívica respecto de la importancia de la inclusión en la ciudad”, indica Figueroa.

Municipalidad apoya construcción de nuevos edificios

El proyecto inmobiliario que pretende ocupar el espacio de la Villa San Luis contempla la construcción de seis edificios, cuatro destinados a oficinas y dos a viviendas. Al respecto, el alcalde de Las Condes, Joaquín Lavín, se mostró contrario a mantener los cuatro blocks que quedan.

“Pienso que ahí se podría hacer un memorial, como recuerdo histórico, pero no parar una construcción que consolida un centro de oficinas de la comuna que dará la posibilidad de trabajo a miles de personas. Hoy eso es un cascarón, es la fachada de lo que fue la villa y es un foco inseguro”, dijo el edil a La Hora.