Thai-Isan: en fuego

Sebastián Alburquerque

Viernes 22 de septiembre de 2017

Una nueva sucursal de una picada thai pone a prueba la resistencia al ají de los comensales. La recompensa es una variedad de deliciosos platos.

¿Es la comida picante una cosa de machos? La pregunta viene al caso porque cuando se visitó Thai-Isan, en una mesa vecina, compuesta por dos hombres, se discutía en qué nivel de picante pedir la comida. “Apuesto que como más picante que tú”, le decía uno al otro.
El sufrimiento producido por el ají es parecido a una prueba de resistencia física. Quizá por ahí se cuela una visión mal entendida de la masculinidad. Porque dicha mesa pidió un plato de intensidad 4 de picor y terminó pidiendo más agua. En Thai-Isan los platos se pueden pedir con un picor que va desde el 1 al 7, este último llamado “picor tailandés” en la carta.

Pero Thai-Isan es más que el poder de sus ajíes. Esta picada nació en el barrio del Persa Biobío en 2014, y recientemente abrió una sucursal entre Barrio Brasil y Yungay. La gracia es que trabajan exclusivamente cocineras tailandesas, por lo que respetan al máximo la tradición culinaria del país.

Esta vez se pidió un spaghetti Kang Dang, que traía curry rojo, camarones, pollo asado, champiñones, albahaca y maní ($5.300), y se pidió en picor nivel 4. La mesera hizo una mueca al escuchar el nivel de ají. Y el plato picaba bastante, pero también estaba muy rico. Era una porción enorme de pasta, y el curry rojo estaba delicioso. Rico, fresco, picante, dulce; todo al mismo tiempo. Quizás el pollo asado era un poco difícil de entender, porque estaba un poco seco, y el maní estuvo mucho tiempo en el curry, por lo que se reblandeció. El resto: excelente. La única crítica, quizás de goloso, es que venían sólo tres camarones, aunque eran de buen calibre y muy sabrosos.

Thai-Isan es una muestra de la cultura tailandesa. ¿Entonces, comer ajíes es de machos? Claramente no. Es parte de la identidad de un pueblo, forjado en fogones y salteado por milenios. Y por suerte, podemos tener embajadores como Thai-Isan.