La idea es que los responsables paguen los costos de los destrozos, avaluados en $3 millones.

Graffitis en los baños, ventanas quebradas, chapas reventadas y mobiliario en mal estado. Este fue el panorama que se encontró en el Liceo 7 Bicentenario Teresa Prats de Sarratea de Santiago, luego que el miércoles se desalojara una toma en el establecimiento.

La intervención, que terminó con 64 detenidos, entre ellos un adulto, se realizó gracias a la gestión de personal de la Dirección de Educación (DEM), que entabló una denuncia por usurpación en la 4ta Comisaría de Santiago.

Debido a los destrozos, que ascienden a los $3 millones, el municipio decidió aplicar la política de “rompe paga”, o sea que los autores del hecho deberán cancelar los daños.

Junto a esto se interpondrán acciones civiles de carácter patrimonial en contra de los apoderados de las alumnas identificadas, y acciones penales contra quienes resulten responsables por los daños causados.
“Lo que estamos haciendo es tomar medidas de sentido común que van en beneficio de todos los alumnos y apoderados de Santiago que quieren estudiar. Yo voy a cuidar el patrimonio de la municipalidad. No podemos darnos el lujo de gastar dineros en reparaciones por tomas ante el millonario déficit que tenemos en educación, por lo que usaremos todas las instancias legales para que quienes causaron los daños paguen sus costos”, señaló el alcalde Felipe Alessandri.
El municipio señaló que hoy habrá clases normales.