Chilenos crean sensores para casas inteligentes que cuidan a los ancianos

María Eugenia Durán

Martes 30 de mayo de 2017

Plataforma eHomeseniors permite detectar caídas o problemas de salud de adultos mayores que viven solos.

Sensores para la detección de caídas o de eventos relacionados a la pérdida de memoria y signos de Alzheimer, son algunas de las tecnologías desarrolladas por académicos de la Universidad de Valparaíso (UV), que ya fueron probadas en casas de adultos mayores de la V Región y que ahora están en etapa de ajustes para su próxima comercialización.

El proyecto FIC-R eHomeseniors: Hogar Inteligente busca monitorear a través de sensores inteligentes la salud de los adultos mayores a distancia, para entregarles una mayor protección y calidad de vida, a ellos y a sus familias.

La creación de la plataforma, inédita en Chile, es liderada por Carla Taramasco, académica de la Escuela de Ingeniería Civil Informática de la Universidad de Valparaíso e integrante del Centro Nacional en Sistemas de Información en Salud, CENS. El sistema fue implementado en 75 casas de adultos mayores de la Región, con el financiamiento del Gobierno Regional y el apoyo del Servicio de Salud de Viña del Mar y Quillota, y el Hospital geriátrico La Paz de la Tarde. “Actualmente nuestra población de adultos mayores aumenta bastante rápido y nos encontramos con que uno de cada diez vive solo y cuatro de cada diez pasa todo el día solo. Esto los expone a distintos riesgos que nosotros tratamos de minimizar con este tipo de sistema con que logramos monitorear a larga distancia al adulto mayor”, explica Taramasco.

Datos RelevanteseHomeseniors

Ehomeseniors (www.ehomeseniors.cl) es un sistema integrado para ambientes inteligentes, con sensores no invasivos ni intrusivos que son instalados en las casas de los adultos mayores, y centrales de monitoreo a distancia. “El proyecto tiene dos aristas: el de la protección, poder reaccionar rápido en el momento de algún evento de riesgo como caída o accidente, y también el de la detección temprana de enfermedades, y para eso captamos datos de hábitos del adulto mayor en su casa que nos vayan dando pistas de posibles enfermedades crónicas”, afirma la especialista.

El proyecto incluye tres sistemas. El primero tiene el objeto de detectar nicturia, es decir, que los ancianos se levanten a orinar varias veces en la noche, lo que podría ser un signo, por ejemplo, de problemas a los riñones, diabetes u otros males. “Para eso instalamos un sensor en el WC que detecta la presencia de orina en el agua”, explica.

El segundo sistema busca detectar eventos repetitivos, como por ejemplo, abrir y cerrar muchas el refrigerador en cortos intervalos. “Estos pequeños olvidos puede ser un signo de una enfermedad neurodegenerativa, como el Alzheimer o muchas otras”, dice la académica. En ambos casos, la idea es alerta a sus médicos tratantes y entregarles datos concretos para que puedan evaluar tratamientos.

Sensores de Movimiento

El último sistema está formado por sensores térmicos que detectan la presencia del adulto mayor a dos alturas en una pieza que se monitorean permanentemente. Si uno de los sensores no muestra actividad puede significar que el adulto mayor sufrió una caída, lo que activa un protocolo de seguridad. “Activamos un micrófono que detecta el ruido ocurrido justo antes del evento sospechoso o alguna palabra de ayuda. Con estos dos datos se envía una alerta a su entorno cercano del paciente, que pueden ser los vecinos, los parientes o sus médicos”, especifica la creadora de eHomeseniors.

Comercialización

La etapa de prueba de los sensores ya terminó a principios de año, constituyendo una “experiencia muy positiva” para el grupo creador, que ya está preparando los artículos científicos para publicar sobre los resultados.

Ahora el equipo de Ingeniería Civil Informática de la Universidad de Valparaíso está haciendo los cambios o ajustes que requieren -como por ejemplo, que los sensores de movimiento puedan distinguir a las mascotas dentro de la casa- y están cerca de iniciar la etapa “de empaquetamiento y salida al mercado”. “Estamos conversando con empresas que prestan servicios de software a hospitales públicos”, cuenta la académica de la UV.