Con más control y sanciones más duras y “reales”, el ministerio busca rebajar de 34,6% a 30% la evasión.

Un movido comienzo de jornada tuvieron ayer algunos usuarios del Transantiago con una sorpresiva fiscalización masiva del pago del pasaje, una de las medidas que forman parte del nuevo plan integral para controlar la evasión. Cerca de 150 fiscalizadores del Ministerio de Transportes, apoyados por unos 200 carabineros, se desplegaron ayer por 50 puntos críticos para realizar controles de pago del pasaje.

El director del Transporte Público Metropolitano, Guillermo Muñoz, señaló que las fiscalizaciones masivas se aplicarán una vez al mes en esos puntos.

Según Muñoz, esta acción no sólo implica generar un efecto disuasivo para quienes no pagan, sino que además, apunta a aumentar las validaciones, puesto que “cada vez que hemos realizado una fiscalización masiva, se ha registrado un aumento promedio de un 3% del pago del pasaje”.

En tanto, la jefa del Programa de Fiscalización del Ministerio de Transportes, Paula Flores, dijo que hay un alto porcentaje de pasajeros que consideran injusto que haya quienes no pagan su pasaje. “Queremos dejarles claro que estamos trabajando para que hayan sanciones más severas y se disminuya este lamentable porcentaje de 34,6% de evasión”, dijo. La idea del ministerio es llegar a 30% en el trimestre mayo-junio-julio.

La sanción para quienes evaden es una multa que puede llegar a $65 mil y en el caso de no pagarla, la persona queda inscrita en un registro de evasores. “Si está ahí no podrá sacar TNE, carné o no tendrá devolución de impuestos. Va a tener sanciones reales”, explicó Flores.